Un periodista de guerra ubicado en la Franja de Gaza ha denunciado que toneladas de ayuda humanitaria permanecen almacenadas sin repartir y comienzan a echarse a perder bajo el sol, mientras Naciones Unidas responsabiliza a Israel de la crisis alimentaria en el enclave. Según su testimonio, recogido en un vídeo desde el paso de Kerem Shalom, se trata de cargamentos de alimentos, suministros médicos y productos básicos que han superado los controles de seguridad israelíes, pero que no han sido distribuidos por las agencias internacionales.
El reportero explica que pudo comprobar de primera mano la acumulación de cajas con leche infantil, alimentos no perecederos y material sanitario, amontonados a la intemperie en las instalaciones fronterizas. «Aquí se puede ver que hay montones de productos, comida para niños y material de primera necesidad. Todo está retenido», señala en su grabación, en la que acusa directamente a la ONU de no gestionar la entrega a la población civil.
La denuncia se produce en un momento en que organizaciones internacionales advierten de una situación de hambre generalizada en la Franja, mientras el grupo terrorista Hamás acusa a Israel de bloquear la entrada de suministros. Sin embargo, el testimonio del periodista contradice ese relato, al asegurar que los cargamentos entran pero no se distribuyen sobre el terreno.
En su intervención, asegura además que la ayuda ha pasado las inspecciones de seguridad israelíes destinadas a evitar el contrabando de armas, por lo que no existirían impedimentos técnicos para su traslado inmediato a los civiles. «La narrativa de la hambruna no corresponde con lo que se ve aquí: los productos están, pero no llegan a las familias», sostiene.
Esta acusación refuerza las críticas de quienes cuestionan el papel de la ONU en la gestión de la ayuda, al considerar que las agencias humanitarias están politizando la situación en lugar de garantizar la llegada de suministros a quienes los necesitan.