'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Nuevo terremoto en México: 225 muertos y decenas de desaparecidos

El número de muertos en el terremoto que sacudió este martes el centro de México aumentó a 225, según el más reciente informe del coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha decretado tres días de luto nacional por las víctimas del terremoto que el martes sacudió el centro del país, dejando hasta ahora un saldo preliminar de 225 fallecidos.

Al hacer una actualización del balance de víctimas fatales, Puente indicó que 94 de los fallecidos se registraron en la Ciudad de México, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca.

No obstante, los datos son todavía preliminares, pues en muchos edificios derrumbados continúan las tareas de rescate y se desconoce todavía la cifra de desaparecidos.

En la Ciudad de México, donde los muertos suman 94, hay 800 lesionados y 39 edificios completamente caídos, informó el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

De estas 800 personas lesionadas en la capital, 220 permanecen ingresadas en hospitales.

Los equipos de rescate no descansan desde que el movimiento telúrico sacudió con virulencia la capital, Morelos, Puebla y el Estado de México.

Mancera explicó que muchas personas han sido rescatadas vivas y continúan las labores, pues en la mayoría de edificios colapsados se teme que pueda haber gente bajo los escombros.

A esos 39 edificios dañados se suman 500 o 600 inmuebles que habrá que revisar para ver sus daños. De estos, otros 30 tendrán que analizarse «con mayor cuidado», pues presentan graves daños.

Pese a informaciones publicadas en redes sociales, Mancera dijo que no tiene constancia de hechos delictivos cometidos en varias zonas de la ciudad por personas que habrían aprovechado el caos del sismo, cuyo epicentro se localizó en el vecino central estado de Morelos.

La ciudad decretó el estado de emergencia, lo que implica que se activó un fondo creado de 3.000 millones de pesos (unos 169 millones de dólares) para crisis de gran envergadura.

Adicionalmente, el titular de la Comisión Federal de Electricidad, Jaime Hernández, señaló que hasta las 7.00 hora local (12.00 GMT) se reportaron 4,8 millones de personas afectadas por los cortes de luz.

No obstante, el servicio se ha restablecido en un 90%, dijo en declaraciones a Televisa.

En la Ciudad de México, donde persisten los mayores retos, hay un 25 % de los afectados que continúan sufriendo cortes en el servicio, especialmente en colonias como la Roma, Condesa y del Valle.

En Morelos, donde se dio un avance «lento» en los trabajos de las primeras horas, ya se restableció más del 90% de la red afectada.

Mientras, en el Estado de México, agregó Hernández, se ha alcanzado «cerca del 95%» y en las próximas horas se estima que se restablecerá por completo la red.

Hasta el momento, se han registrado 23 réplicas del terremoto, la mayor de magnitud 4, de acuerdo con cifras del Servicio Sismológico Nacional.

El temblor se produjo a las 13.14 hora local (18.14 GMT) del martes, 12 días después del sismo de magnitud 8,2, el más poderoso desde 1932 en el país, que causó 98 muertos (78 en el estado de Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco).

Entre los edificios derrumbados se encuentra el colegio Enrique Rebsamen, en el sur de la ciudad, donde 20 niños y 2 adultos perdieron la vida, según un informe preliminar, pues continúan las labores de rescate en el lugar.

«Tenemos cuadrillas de cientos y miles de trabajadores del Gobierno de la ciudad que hoy están presentado auxilio. Estamos permanentemente en coordinación y comandando esta acción», aseveró Mancera.

Mientras los servicios de rescate trabajan en la búsqueda de personas atrapadas en edificios derrumbados, miles de personas participan espontáneamente en la limpieza y la búsqueda de víctimas, dirigen el intenso tránsito para facilitar el desplazamiento de los cuerpos de emergencia o llevan agua y alimentos a los que trabajan.

Con el cuerpo cubierto de polvo y las piernas llenas de rasguños, el español Alberto Morales ayudaba a sacar escombros en uno de los edificios que han caído en la capital.

«Se siente la impotencia de no poder hacer nada. Pero se veía venir; esta zona está sobre agua», afirmó a Efe el joven a escasos metros de un edificio de la colonia Narvarte, de al menos cuatro plantas y completamente derrumbado.

Unos minutos después del movimiento telúrico, Morales se lanzó a remover escombros. «Estuve hora y media ayudando, y quedó una persona arriba, pero ya la están escuchando porque necesitan que haya mucho silencio», indicó.

De hecho, en un primer momento fue la propia ciudadanía la que se movilizó e inició las labores de rescate. «Toda la gente quiere ayudar, pero somos demasiados ya», explicó Morales, que lleva siete años en México.

En la colonia Condesa, los miembros de los equipos de rescate pedían silencio para escuchar las instrucciones sobre lo que ha quedado de un bloque de apartamentos. Demandaban cubos para ir retirando los escombros.

Los voluntarios recorrieron rápidamente los locales y portales de la calle y, en poco tiempo, cubetas y recipientes de todos los colores comenzaron a llegar. Formando largas hileras, los voluntarios se pasaban los escombros para limpiar la zona poco a poco.

La presencia de voluntarios evoca la oleada de solidaridad que cundió por la ciudad tras el devastador terremoto de magnitud 8,1 que hace exactamente 32 años, el 19 de septiembre de 1985, dejó 10.000 muertos, según fuentes oficiales, y 45.000, de acuerdo con agrupaciones civiles.

Igual que entonces, el suministro de electricidad en la capital se cortó y el metro dejó de prestar servicio los primeros 30 minutos después del terremoto.

Los servicios de comunicación telefónica se interrumpieron por el sismo y ahora se mantienen saturados. Las autoridades han pedido a la población que solo los use para emergencias y para localizar a sus familiares y que eviten enviar fotos y vídeos.

Miles de personas caminaban por las calles de la capital para intentar volver a sus casas, la mayoría con sus teléfonos móviles en la mano tratando de comunicarse con familiares, algunos incluso subidos en los pedestales de los postes de alumbrado público para tratar de conseguir señal.

«Hago un respetuoso llamado a la población para que mantengamos serenidad y estemos atentos a los llamados y las alertas y recomendaciones de Protección Civil», dijo el presidente del país, Enrique Peña Nieto a periodistas, mientras la cifra de víctimas aumenta minuto a minuto.

El mandatario se dirigía a Oaxaca para evaluar el avance de las labores de reconstrucción tras el terremoto del 7 de septiembre, pero decidió volver a la capital al producirse el nuevo sismo.

Peña Nieto pidió que la gente evite regresar a sus hogares a recuperar pertenencias personales, ya que pueden suscitarse réplicas y los edificios que quedaron dañados podrían desplomarse.

Por esa razón, la Secretaría de Educación Pública suspendió clases hasta nuevo aviso en planteles de Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla, veracruz y Tlaxcala.

Grandes daños materiales

Los medios de comunicación muestran imágenes de edificios parcialmente destruidos en las céntricas colonias de la Condesa, la Roma y la del Valle, así como fugas de gas e incendios en varias zonas.

En el central estado de Puebla se reporta la caída de las torres de la Iglesia de Cholula.

En el de Morelos también se reportan daños y el gobernador Graco Ramírez anunció la activación de los servicios de emergencia.

El temblor generó numerosas escenas de pánico en la capital de México solo dos horas después de que la ciudadanía saliera a las calles de todo el país en un simulacro conmemorativo del terremoto de 1985.

El sismo se sintió hoy con más fuerza que el registrado el 7 de septiembre, de magnitud de 8,2 en la escala de Richter, dado que el epicentro fue más cercano.

El sismo del 7 de septiembre, el más poderoso registrado en México desde 1932, causó 98 muertos en el sur del país: 78 en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco.

Peña Nieto regresa a la capital

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, quien se dirigía al sureño estado de Oaxaca cuando se produjo el movimiento, emprendió el regreso a la capital mexicana y convocó al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar acciones.

«El PlanMX ha sido activado», señaló el mandatario a través de la red social Twitter, en la que también explicó que regresaba «de inmediato a la Ciudad de México para atender la situación por sismo».

Las actividades escolares fueron suspendidas hasta nuevo aviso, así como la sesión bursátil de la Ciudad de México «para salvaguardar la seguridad del personal y de las instalaciones».

Trump ofrece ayuda al pueblo mexicano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió su apoyo al pueblo mexicano tras el fuerte terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter que ha sacudido la capital de México.

«Dios bendiga al pueblo de la Ciudad de México. Estamos con ustedes y estaremos allí para ustedes», dijo el mandatario en un breve comentario en su cuenta de la red social Twitter, al poco tiempo de conocerse la catástrofe.

Seguidamente, también hizo lo propio el vicepresidente de EEUU, Mike Pence.

«Nuestros corazones están con la gente de Ciudad de México, Estamos pensando en vosotros y, como ha dicho el presidente, estamos con vosotros», agregó Pence por el mismo medio.

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