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Hay decenas de heridos

Terroristas islamistas asesinan al menos a 31 personas en dos ataques separados contra comunidades rurales cristianas en Nigeria

Ejército de Nigeria. Europa Press

Al menos 31 cristianos fueron asesinados en dos ataques perpetrados por hombres armados contra comunidades rurales de los estados de Plateau y Kaduna, en el centro de Nigeria, según denunciaron líderes comunitarios, supervivientes y fuentes locales consultadas tras los sucesos.

Según informa la ONG Persecution, el ataque más mortífero se registró durante la noche del 21 de junio en la comunidad de Kawel, en el distrito de Mushere, dentro del área de gobierno local de Bokkos, en el estado de Plateau. Según los testimonios recabados, un grupo de terroristas irrumpió en la localidad alrededor de las 23.00 horas y abrió fuego de manera indiscriminada contra viviendas y un centro sanitario.

Fuentes de la comunidad cifraron en 22 los cristianos muertos, entre ellos 17 hombres y cinco mujeres. Los residentes identificaron a los atacantes como presuntos militantes fulani, una acusación que, por el momento, no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades nigerianas.

Los vecinos aseguraron que algunos de los agresores eran conocidos en la zona y que los asaltantes parecían buscar a personas concretas antes de disparar. Entre las víctimas figura un médico local que, de acuerdo con los relatos de los supervivientes, fue perseguido por los pistoleros desde su domicilio hasta el hospital donde se encontraba. Los atacantes acabaron asesinándolo junto a cinco pacientes que recibían tratamiento en el centro sanitario.

Uno de los episodios más dramáticos afectó a una mujer embarazada que había acudido al hospital para dar a luz. La mujer logró escapar por una salida trasera mientras los atacantes irrumpían en las instalaciones, aunque su esposo murió durante el asalto. Horas después, ya a salvo, dio a luz a su hijo. Los residentes denunciaron además que tres familias perdieron simultáneamente a ambos progenitores durante el ataque. Entre las fallecidas se encontraba una mujer embarazada de nueve meses cuyo bebé también murió.

Los supervivientes relataron posteriormente que numerosos vecinos huyeron hacia zonas boscosas y permanecieron escondidos durante toda la noche por temor a nuevos ataques. La comunidad comenzó a recuperar los cuerpos al amanecer para proceder a su entierro.

Cinco días antes, el 16 de junio, otro grupo de terroristas atacó la aldea de Ungwan Magaji, en Kamaru Chawai, dentro del área de gobierno local de Kauru, en el estado de Kaduna. Según líderes comunitarios y personal sanitario, el asalto causó la muerte de nueve residentes, incluidos varios menores de edad, y dejó al menos 11 heridos. Los atacantes irrumpieron en la localidad de madrugada y recorrieron las viviendas disparando contra los habitantes.

El catequista católico Ishaya Musa aseguró haber sido secuestrado durante el asalto y trasladado a una zona selvática, donde fue golpeado y obligado a pagar un rescate. «Cuatro hombres armados entraron en mi habitación. Me dijeron que si me resistía, me matarían», declaró.

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