«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Reflexionan sobre la posición de debilidad de Pedro Sánchez

Un diario argelino advierte de que es el «momento oportuno» para que Marruecos inicie una marcha sobre Ceuta y Melilla

Marcha verde. Redes sociales

El diario argelino Echorouk ha advertido de que Marruecos cree que, en un contexto internacional marcado por grandes conflictos bélicos, podría aprovechar el respaldo de Israel y la administración de Donald Trump para avanzar sobre Ceuta y Melilla. Según el artículo firmado por el periodista Hamdi Yahya, Rabat estaría convencido de que una ofensiva no necesariamente militar, sino masiva en términos humanos, podría facilitar la anexión de las ciudades autónomas españolas.

El texto plantea que la estrategia más probable no pasaría por un ataque directo tradicional, sino por lo que define como una «marcha humana» de hasta dos millones de personas. El objetivo: desbordar las fronteras de las dos ciudades norteafricanas y presentar su toma como un hecho consumado ante la comunidad internacional, más que como un acto bélico en sí.

Yahya señala que el Majzen —nombre con el que se hace referencia al poder político central marroquí— considera que esta maniobra no sería interpretada como una agresión militar formal, lo que pondría en jaque la posible reacción de España y de sus socios europeos. En ese sentido, se subraya que Ceuta y Melilla siguen sin estar bajo el paraguas explícito de defensa colectiva de la OTAN, una vulnerabilidad que Marruecos observaría con atención.

El artículo recuerda que Marruecos lleva tiempo utilizando la presión migratoria como un instrumento diplomático y geoestratégico para influir en decisiones tanto en Madrid como en Bruselas. En ese mismo marco, el fortalecimiento de las relaciones del reino alauita con actores globales como Estados Unidos o Israel habría incrementado su peso en foros internacionales como la ONU o la Unión Europea.

Además, el texto reflexiona sobre la posición del actual presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, asegurando que parte de su política de acercamiento al régimen marroquí respondería al deseo de ganar tiempo y evitar, al menos a corto plazo, la activación de una ofensiva migratoria organizada sobre las ciudades autónomas, que Rabat considera territorios «ocupados».

El análisis también apunta a que, en caso de una escalada, España encontraría muy pocas naciones dispuestas a apoyarla abiertamente. Se menciona que sus únicos aliados potenciales podrían ser Argelia, el Frente Polisario, o incluso actores como Irán, Hezbollah o Rusia, estos últimos por intereses estratégicos propios, actuando posiblemente a través de terceros.

Por último, el artículo define la paradoja histórica de Ceuta y Melilla: ciudades que Marruecos reclama como propias, pero que en la práctica han sido españolas durante siglos, fruto —según Yahya— de una cesión que en su momento realizó el Majzen, y cuya reversión podría estar siendo calculada con precisión por Rabat.

+ en
Fondo newsletter