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María Zaldívar es periodista y licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Argentina. Autora del libro 'Peronismo demoliciones: sociedad de responsabilidad ilimitada' (Edivern, 2014)
María Zaldívar es periodista y licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Argentina. Autora del libro 'Peronismo demoliciones: sociedad de responsabilidad ilimitada' (Edivern, 2014)

España y Argentina retroceden en Educación

23 de diciembre de 2023

La gravedad de la situación económica de la Argentina sólo es comparable con la que atraviesa el sistema educativo. Tal vez una sea consecuencia de la otra. Y España atraviesa una circunstancia similar. Las coincidencias en las políticas del peronismo y el sanchismo son tales que los resultados son similares. Lamentablemente. 

El informe del Programa Internacional para la Evolución de Estudiantes o PISA (por sus siglas en inglés) que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cada tres años, mide las competencias de los alumnos de 15 años en ciencias, matemáticas y comprensión lectora. Desde el año 2003, se han ido publicando estos estudios que buscan conocer si el alumnado cuenta con las habilidades suficientes para seguir aprendiendo e incorporarse al mercado laboral. En esta última ocasión, han participado unos 690.000 alumnos de 21.621 centros de 37 países pertenecientes a la OCDE y 44 países asociados. 

En España, han medido el rendimiento de 30.800 escolares españoles de un total de 966 centros educativos. En Argentina, la muestra se realizó sobre más de 12.000 estudiantes de 460 escuelas.

Los datos del nuevo informe no son buenos ni para España ni para Argentina. El rendimiento en las áreas de Matemáticas y Lectura vuelven a caer entre los alumnos españoles. Son los peores números en ambas materias desde 2003: la competencia lectora cayó 14 puntos y la competencia en matemáticas bajó 11 respecto del informe anterior, del año 2012.

También se registra una caída generalizada en competencias de Matemáticas, Lectura y Ciencia en los últimos años, agudizada por la irrupción de las clases con motivo de la pandemia de COVID-19 en 2020. Esta combinación de factores ha provocado un fuerte descenso en las calificaciones nacionales. El desplome de las naciones vecinas tampoco es un consuelo. Los expertos señalan que el deterioro que se acaba de medir no tiene precedentes y que sería simplista decir que se debe exclusivamente al COVID. 

Con Castilla y León, con el mejor alumnado en Matemáticas, el extenso informe ha develado también las facultades de los alumnos por rama académica. Los chicos salen mejor posicionados en las disciplinas de números y las chicas en las lingüísticas. Cataluña, por ejemplo, queda muy lejos en varias métricas de Madrid, su semejante por economía y volumen.

En Matemáticas, los datos publicados dejan a España un punto por debajo de la Unión Europea. Sin embargo, las comunidades autónomas presentan datos muy diferentes unas de otras. La región con mejor calificación es Castilla y León, 25 puntos por encima de la media nacional. Las dos peores han resultado Ceuta y Melilla. La Comunidad de Madrid y País Vasco también quedan por delante, mientras que Cataluña queda por debajo, al mismo nivel que Extremadura y ligeramente superior a Andalucía.

Al diferenciar por géneros, tanto en chicos como en chicas, Castilla y León se queda con el mejor puesto. El peor recae en la misma ciudad autónoma, Ceuta. Muy pocas regiones de España tienen diferencias significativas, con al menos siete puntos de diferencia, distancia que el propio Informe PISA utiliza como referencia. La media española de las chicas queda diez puntos por debajo de los chicos y Cantabria es una de las que más brecha tiene. 

Para no seguir abundando con números y estadísticas pero reconociendo la utilidad de la referencia que aportan, es una foto de la realidad que sirve para llamar la atención sobre la tendencia de un eje clave del desarrollo social como es la Educación, e interpelar a las autoridades sobre qué medidas tomarán para revertir la decadencia. 

En el caso de Argentina, además del bajo desempaño educativo, hay un segundo indicador que llama mucho la atención: los alumnos argentinos son los que más se distraen en las clases de Matemáticas. A todos ellos se les preguntó en qué medida los dispositivos digitales, como los celulares, los distraen de la clase que están tomando. En este oportunidad, la edición 2022 de PISA, si bien evaluó varias disciplinas, se centró particularmente en Matemática. Argentina quedó al tope de esta clasificación negativa: más de la mitad de los alumnos (54%contestó que los dispositivos digitales los distraen todas o la mayoría de las veces. En el otro extremo, quedó Japón con apenas 3%. Y esto es grave porque «distracción» se asocia de manera directa con «rendimiento». 

Por suerte, ya ha habido suficientes estudios que comprueban la falsedad de la idea de que los «nativos digitales» pueden ser multitarea. Pensar, investigar, leer, estudiar, razonar requieren concentración, y para ello es preciso promover las condiciones físicas necesarias. Si el dispositivo no es necesario para resolver una tarea de aprendizaje, no tiene que estar presente porque es un imán de distracción, opinan los expertos.

Se ha planteado, y varios países ya lo han adoptado, la prohibición de los celulares; España es una de esas naciones. Sin embargo, sus resultados generales no se condicen con un mejoramiento del  rendimiento escolar, lo que prueba que la solución no es esa o no es solamente esa.

Los estudiosos de estas cuestiones de la Educación en tiempos de globalización y tecnología apuntan que lo mejor sería construir pautas sobre cuándo y para qué pueden usarse equipos electrónicos en clase, siempre con el objetivo de enriquecer el proceso educativo, que lo que ocurra en el aula y se le presente a los alumnos sea cognitivamente desafiante. De ese modo, ellos sostienen que prácticamente no sería necesaria una vigilancia externa sobre los teléfonos. Claro que se trata de un camino más largo donde la responsabilidad de modificar la tendencia recae sobre los profesores, un gremio algo reacio a los cambios. 

En este sentido, la moraleja que dejan los datos es clara: aprender nos hace libres, nos habilita el pensamiento independiente, que es el trayecto más corto al ejercicio de la libertad. Es por eso que, para regímenes perversos y autoritarios como el sanchismo en España o el peronismo argentino, la educación no será nunca una prioridad. Españoles y argentinos debemos volver a priorizar la capacitación de nuestras generaciones jóvenes porque en ellas está depositado el destino de nuestras naciones. Domingo Faustino Sarmiento decía «Educar al soberano» y es una frase tan corta como rica, porque quien no se educa es incapaz de ejercer soberanía, y la dependencia es el arma de manipulación del populismo.  

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