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Editora en jefe de El American. Economista. Columnista y analista política en radio y televisión. Podcaster. Colombiana exiliada en EE. UU.
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Editora en jefe de El American. Economista. Columnista y analista política en radio y televisión. Podcaster. Colombiana exiliada en EE. UU.

Leyenda Negra: una de las mentiras más grandes de la historia

Los hispanoamericanos somos hijos del imperio donde no se ocultaba el sol, uno de los más extensos de la historia y quizás el más importante. Somos hijos del país que salvó a Europa de ser islamizada. Hijos del imperio que conquistó inmensos territorios y en vez de barrer a la población nativa, como era costumbre en la época, juntó su sangre con la de los indígenas americanos creando unos lazos imborrables. 

Por siempre seremos hijos de España. Esos lazos no se pueden romper, están en nuestra cultura, en el derecho, en nuestro idioma y en nuestro ADN. Quienes creen en la leyenda negra se engañan si piensan que insultan a los españoles de hoy, cuyos antepasados permanecieron en España, insultan a sus propios antepasados, los que sí viajaron a América. En el fondo, lo que hacen es rechazar su propia sangre, negarse a ellos mismos. 

Pocas campañas de publicidad negativa han sido tan fructíferas en la historia como la leyenda negra que emprendieron contra España las potencias enemigas. El plan para menguar al enorme imperio no fue sólo militar sino, sobre todo, en términos de propaganda. 

Lo que hoy llamamos Hispanoamérica no fue territorio de España, fue España

Quien de verdad conoce la historia sabe que no puede más que sentir orgullo de ser hispano, borrar nuestra herencia española no solo es imposible sino que es un despropósito. Orgullo no solo por lo grande que fue el imperio, por sus gestas y el brillo que tuvo, sino también orgullo justamente por eso de lo que infamemente es criticada la madre patria: por haber traído la civilización a América. 

Para ser más específicos, Hispanoamérica debe estar orgullosa por la forma en la que nuestros ancestros trajeron la civilización a este continente, no eliminando a los indígenas, sino juntando la sangre española con la de los nativos. No teniendo colonias en el sentido que las tenían los ingleses, sino formando unas nuevas Españas. Porque lo que hoy llamamos Hispanoamérica no fue territorio de España, fue España. 

Los cuentos que hoy repiten algunos, se caen con una simple mirada a lo que fue la conquista e incluso con una simple mirada consciente al presente. Para desmontar la idea de que los españoles vinieron a matar a todos los indígenas, no hace falta sino ver la gran herencia indígena que hay en Hispanoamérica y que es casi inexistente en la Norteamérica colonizada por ingleses. Sin embargo, no hay un relato en Norteamérica para satanizar a los ingleses, mientras sí se habla de los españoles como unos crueles que solo trajeron barbarie. 

Muy pocos conocen que el proceso conquistador se detuvo de 1550 a 1556 para discutir si era lícito conquistar América, un hecho nunca antes visto. Mientras los ingleses arrasaron con la población nativa, España discutía si era lícito conquistar estas tierras y en qué términos debía hacerse. 

España en 1524 crea las primera escuelas para indios, en 1541 el primer periódico en América, en 1556 escuelas para niños huérfanos, en 1580 la primera universidad, que fue fundada en mi país, Colombia. Los derechos humanos hispánicos nacen con Isabel la Católica. Todas estas cosas evidentemente no fueron un mal para América, fueron una bendición. 

Incluso antes de que trajeran todos estos avances nuestros ancestros españoles ya eran bienvenidos en América. Que quede esto claro para todos: la conquista española no habría sido posible sin los indígenas. 

Cientos de españoles no habrían podido con millones de indígenas. No es cierto que hubiera habido una superioridad apabullante de los españoles, eso es parte de la leyenda negra, eran pocos y tenían pocas armas. Las alianzas con los grupos indígenas fueron determinantes en el proceso de conquista.

Tuvimos (…) la suerte de haber sido conquistados por España. Somos para siempre hispanos y debemos estar orgullosos de eso   

Este es otro asunto que muchos ignoran convenientemente: los indígenas no vivían en las condiciones fantasiosas que relatan los detractores de la madre patria. Los indígenas antes de la llegada de los españoles apenas sobrevivían, estaban plagados de enfermedades, con una economía apenas de supervivencia, llenos de rituales sangrientos que incluían la antropofagia, y además en constantes peleas entre tribus salvajes. La gran mayoría de los indígenas abrazó y agradeció la llegada de los españoles. 

La leyenda negra es un invento de ingleses, franceses y holandeses para herir a España. El proceso de colonización era inevitable, si no hubieran sido españoles habrían sido ingleses o franceses que veían sus colonias como territorios de extracción y nunca se mezclaban. Tuvimos, los hispanoamericanos, la suerte de haber sido conquistados por España. Somos para siempre hispanos y debemos estar orgullosos de eso.      

Nuestros antepasados españoles trajeron la cultura, se mezclaron con los nativos, y de ahí florecieron las nuevas Españas. Los hispanoamericanos tenemos genes indígenas pero también españoles, y el legado hispano no sólo está en nuestro ADN sino también en nuestra cultura, por eso somos incluso más hispanos que indígenas. El anti-hispanista solo se niega a sí mismo.

¡Feliz día de la hispanidad! 

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