'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.
Editor jefe de La Gaceta de la Iberosfera. Ex director de La Gaceta de los Negocios, Revista Chesterton y La Gallina Ilustrada. Ex vendedor de juguetes en El Corte Inglés. Voluntario de la Orden de Malta. Twitter: @joseafuster

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Editor jefe de La Gaceta de la Iberosfera. Ex director de La Gaceta de los Negocios, Revista Chesterton y La Gallina Ilustrada. Ex vendedor de juguetes en El Corte Inglés. Voluntario de la Orden de Malta. Twitter: @joseafuster

La ‘máquina de flip-flop’

27 de noviembre de 2013

Gwendolyn Higgins, jefa del proyecto de la misión Tierra-V, tomó un sorbo de agua, se refrescó la boca y se dirigió de nuevo a los miembros del comité científico. “El 21 de diciembre de 2011, cada uno de los catorce especímenes fue capturado y transportado de manera discreta hasta una de nuestras cuatro plataformas geoestacionales, en concreto a la que está en la vertical de Alaska, donde se les aplicó el protocolo Alter-6. Los catorce especímenes fueron sedados y colocados en posición decúbito prono sobre una camilla quirúrgica, tras lo cual se procedió a usar un proyector de frecuencias Mercatel-Pi, también conocida como máquina flipflop, que invierte ciertas características de las regiones motoras suplementarias del cerebro, es decir, la zona de la voluntad”.

Higgins bebió otro sorbo de agua, respiró y finalizó: “Para no alargarme, caballeros, los catorce especímenes fueron flipfloplizados y devueltos a su hábitat, con su voluntad cambiada, para su observación. Y me complace informar a este comité que los resultados han sido sorprendentes”.
Higgins sonrió, abrió una carpeta con su tercer tentáculo y dijo: “Después de dos años de actuar al contrario de lo que se esperaba de ellos, su aceptación entre el resto de los humanos de su país es alta e incluso ganarían otras elecciones generales”.

Los miembros del comité murmuraron satisfechos y agitaron los tentáculos en señal de aprobación mientras Higgins, orgullosa, mostraba los dientes de sus cinco bocas y decía: “Ayer mismo aprobaron una reforma del Consejo General de Poder Judicial que, ja, ja, ja… no se lo van a creer, pero todavía nadie ha notado que han sido flipfloplizados”. La carcajada fue general hasta que uno de los miembros del Comité, un insector del planeta Mortar-6, movió sus antenas y dijo: “Una pregunta, Higgins, un libro que circula, uno de un tal Zapatero, ¿ha sido cosa nuestra?”. Higgins cerró cuatro de sus bocas y contestó: “Eh, pues sí; bueno, no de mi departamento, pero sí. Tengo entendido que es un experimento de la Unidad de Comportamiento Terrícola para medir la resistencia al sueño… ¿Alguna pregunta más?”.

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