Venezolana. Periodista de profesión, comunicadora de oficio y activista de las mejores causas por vocación. Fue columnista, conductora de programas de radio televisión en su país de origen. Actualmente se ha consolidado como una 'youtuber' de gran alcance en “El canal de Nitu” y “Plomovisión 24: horas de opinión”. Es consultora internacional de comunicación organizacional. Combatiente por la libertad e inclemente investigadora en busca de la verdad.

Necesitamos un plan

LA IZQUIERDA SE EXPANDE DE NUEVO POR AMÉRICA

La noche en que el Movimiento al Socialismo de Bolivia consolidó su regreso al poder, tuve la misma desazón de aquel 13 de abril de 2002 cuando Hugo Chávez regresó al Palacio de Miraflores –asiento del poder en Venezuela– luego de una hermosa y multitudinaria concentración de ciudadanos que había logrado deponer al dictador por unas horas.

Es esta, como lo fue aquella, una muy mala señal para la región infectada de izquierda gracias a las múltiples maniobras del Foro de São Paulo –brazo político del castro-chavismo–. 

Ha sido otra oportunidad desperdiciada que confirma la miopía de la dirigencia latinoamericana que no entiende aún que estamos luchando contra una organización criminal, no contra un partido o movimiento político.  

“¿Cómo hizo la dictadura para convertir el 70 por ciento de repudio mostrado el año pasado cuando los bolivianos salieron a enfrentar el fraude que pretendía instalar Evo Morales, en un 52 por ciento de aprobación ahora?”, se preguntaba esa noche de domingo el ex ministro de defensa boliviano, Carlos Sánchez Berzaín, al ser entrevistado por una cadena de televisión norteamericana.

Por encima de los grandes intereses nacionales de Bolivia prevalecieron las divisiones, agendas particulares y/o partidistas, infiltraciones y hasta traiciones, tal como ocurrió aquel 2002 en Venezuela –.

Analistas han señalado hasta la saciedad los errores de la oposición a Evo Morales. Uno de ellos fue la dispersión de esfuerzos con proliferación de candidatos. Otro fue el haber mantenido intacto el Congreso, la Fiscalía, los juzgados e incluso en el Tribunal Supremo Electoral de la dictadura.

Ya lo había avizorado así Sánchez Berzaín al advertir, en agosto pasado, que “con la renuncia de Evo Morales había salido el dictador, pero no la dictadura”.

Por otra parte, llama la atención de algunos periodistas e investigadores del proceso boliviano el hecho que el contendor mas cercano a Luis Arce, el expresidente Carlos Mesa, se abstuviera prácticamente de hacer campaña electoral, así como el pronto reconocimiento que hiciera del triunfo al candidato del MAS, cuando solo un 15 por ciento de los votos habían sido escrutados oficialmente –cosa que también hizo el interinato–.    

Lo cierto es que Luis Arce, ha sido reconocido en Bolivia y por la comunidad internacional como el presidente electo. Caben entonces algunas preguntas: ¿implementará él lo ofrecido por Evo desde Argentina sobre la eliminación de la policía y las fuerzas armadas para establecer milicias armadas?  ¿será perseguida y suprimida la libertad de prensa y opinión como lo hacen todos los mandatarios miembros del Foro de São Paulo –del cual es miembro–? ¿Erradicará las casi 100 mil hectáreas de cocaína ilegal que impulsó su antecesor?

Interrogantes estas que serán despejadas en los tiempos por venir.

Chile: camino a una nueva constitución

El próximo domingo 25 de octubre se llevará a cabo un plebiscito en Chile para aprobar o reprobar la redacción de una nueva Constitución en sustitución a la de 1980 de Augusto Pinochet. 

Para Alexis López Tapia, analista, investigador histórico y científico, dicha consulta es ilegítima al haber sido acordada por la clase política durante los hechos violentos desatados en octubre del año pasado. Es decir, un acuerdo bajo coacción y “por la paz” a pesar de no haber cesado la violencia en Chile durante todo el año.

La debilidad de los sectores democráticos frente al Foro de São Paulo en Bolivia y en Chile, no es exclusiva de esas dos naciones. Por el contrario, es un factor común en toda la región, donde los partidos tradicionales usan estrategias políticas convencionales para hacer frente a un conglomerado criminal internacional.

A juicio de López Tapia, lo que pase el domingo en Chile será determinante en el resto de la región para los próximos años.

“Con Fernández y Cristina Argentina está bajo la égida de la izquierda; en Bolivia Evo será el poder de facto; tenemos a Venezuela, Cuba, Nicaragua y además se exhibe la debilidad de Centroamérica. Finalmente, Estados Unidos, donde los resultados electorales serán de suma importancia para el continente. No olvidemos que en Ecuador están pautadas unas elecciones para febrero del año próximo”, recuerda López Tapia.

Viendo el mapa político, urge un nuevo plan de acción en Iberoamérica que incorpore otras formas de lucha y no solo la electoral. Urge un plan que parta de un diagnóstico adecuado del Foro de São Paulo. Esta organización despliega una estrategia integral que contempla todas las formas de lucha – incluyendo la violencia, la subversión, la conquista de la hegemonía cultural y el uso sistemático de la mentira –, porque como afirma Sánchez Berzaín, “es el disfraz político de la delincuencia organizada”.

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