«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Director de Rius TV en YouTube. Trabajó antes en La Vanguardia y en El Mundo. Director de e-notícies durante 23 años.

Progres desconcertados

11 de febrero de 2026

Lo mejor de los resultados en Aragón —o en Extremadura— es ver a los «progres» buscando excusas. Enric Juliana, en La Vanguardia, decía ayer que VOX quiere entrar en los gobiernos autonómicos «para ganar respetabilidad» y expresaba su temor a una España «controlada» por este partido. En La Sexta, durante la jornada electoral, lamentaban que «Aragón acude a las urnas con escepticismo». «¿Para qué votar si siempre ganan los mismos?”, se preguntaban. Se mascaba ya la tragedia para sus candidatos.

Incluso Gabriel Rufián, que se está buscando la vida al margen de ERC, hizo el lunes un tuit contra «el fascismo”. Sólo le faltó añadir «no pasarán» en plan Pasionaria. Hasta auguraba que Abascal llegaría a ministro del Interior y que los iba a «ilegalizar». Una manera de recurrir el voto del miedo. El último argumento electoral que les queda. No es fascismo, Gabriel, es democracia. A veces gana uno, y a veces los otros. Pero son tan legítimas las derechas como las izquierdas. No siempre tenéis que ganar los mismos.

No han entendido nada. Como aquella vez que una tele «progre» pilló a un obrero cargando una plancha gigante y el reportero quedó patidifuso porque confesó que votaría a VOX. Hasta le recordó su condición de «currante» y apeló a la «conciencia de clases». No hubo manera. En las recientes elecciones autonómicas se ha confirmado un proceso que, modestamente, vaticiné el 7 de junio del 2025 en este mismo periódico. Perdonen el autobombo: VOX está comiendo terreno electoral al PP. Por supuesto, el Partido Popular es todavía alternativa de gobierno, tiene una sólida implantación territorial, gobierna en doce comunidades autónomas y en una treintena de capitales de provincia. Además, en política no se puede nunca vender la piel del oso antes de cazarlo. Albert Rivera también soñó con el sorpasso en su día y ya ven dónde está ahora él y Ciudadanos. Pero Extremadura y Aragón marcan una tendencia. El propio Alfonso Fernández Mañueco, el presidente popular de Castilla y León, se lo ve venir y ha salido en tromba. «A la hora de la verdad, VOX se fue. Dejaron tiradas a las personas de Castilla y León, mientras el PP siempre ha estado ahí”, ha asegurado en X. Muy mal deben estar las cosas para empezar así. Todavía falta más de un mes para los comicios. Serán el 15 de marzo.

Los que no han entendido nada son los del PSOE que, evidentemente, culpan a Feijoo. Sin embargo, en las dos elecciones autonómicas celebradas hasta ahora se ha producido un trasvase de votos socialistas a VOX. En Aragón, han perdido cinco escaños —de 23 a 18— y el PP, dos —de 28 a 26—, mientras que el partido de Abascal ha subido el doble: de 7 a 14. O sea que muchos de estos no salen necesariamente del PP, sino del PSOE. En Extremadura, más o menos lo mismo. El PP pasó de 28 a 29, el PSOE de 28 a 18 y VOX de 5 a 11. La media docena de nuevos escaños de VOX no vienen solo del PP

Con ello quiero decir que la inmigración es el tema que más preocupa a los electores. Sobre todo tras las últimas medidas de Pedro Sánchez entre la regularización y la nueva prestación social por crianza, que siempre beneficia a las mismas familias. Es el punto débil del Partido Popular. No hablaban del asunto por marcar distancias y, si lo hacían, temían ser metidos en el mismo saco. Pese a que lo que está ocurriendo en España ha pasado ya en Europa. En Francia, Marine Le Pen tiene 125 escaños en la Asamblea Nacional y Los Republicanos apenas 39. Tras las últimas elecciones, le preguntaron a Feijoo qué opinaba de estos resultados durante una visita al Parlamento catalán. Admitió que «mi partido no ha sacado un buen resultado» porque son sus homólogos galos y afirmó que habría que «reconstruirlo». Me temo que necesitarán algo más que un cambio de nombre.

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