El Papa León XIV ha concedido su primera gran entrevista en el marco de una biografía publicada en Perú y que llegará a España en octubre. En ella aborda temas sensibles como la mujer en la Iglesia, la cuestión LGTBI, los abusos y los retos sociales actuales.
El Pontífice afirma que su prioridad es «no seguir promoviendo la polarización en la Iglesia», y que su papel no es «ser el solucionador de los problemas del mundo», sino mantener viva la misión eclesial.
Preguntado por la situación de las personas LGTBI, León XIV asegura que «la doctrina de la Iglesia no cambiará en el futuro cercano«, y que lo importante es cambiar actitudes: «Todos son bienvenidos porque son hijos de Dios, pero la enseñanza de la Iglesia continuará como está».
Recuerda que la Iglesia defiende el matrimonio entre un hombre y una mujer como sacramento, en línea con el documento Fiducia Supplicans aprobado bajo el pontificado de Francisco, que permite bendecir a las personas pero no ritualizar uniones contrarias a la doctrina.
El Papa subraya la necesidad de «reconocer y fortalecer a la familia tradicional —padre, madre e hijos—» como pilar de comunión y educación en el amor. «Si quitamos ese bloque de construcción básico, se vuelve muy difícil aprender a convivir y respetarnos», afirma.
Sobre la mujer, asegura que seguirá los pasos de Francisco en nombramientos para puestos de responsabilidad, aunque descarta cambios en la ordenación. En cuanto a los abusos, califica la situación de «crisis real«, reclama respeto a las víctimas y recuerda que también los acusados tienen derechos.
León XIV muestra preocupación por el impacto de la Inteligencia Artificial en la sociedad, denuncia la presión sobre los cristianos en China y pide no volverse insensibles ante el sufrimiento en Gaza. Además, rechaza la creación de un avatar de IA con su imagen: “Si hay alguien que no debería ser representado por un avatar, es el Papa”.