«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El Papa ha presentado este lunes el documento en rueda de prensa

Magnifica Humanitas: la primera encíclica de León XIV alerta sobre el peligro de una inteligencia artificial ajena a la obligación moral de buscar el Bien Común

El Papa León XIV, archivo, EP

El Papa León XIV ha presidido la presentación en Roma de su primera encíclica, titulada «Magnifica Humanitas«, que versa sobre «la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial«. Se trata de un documento de casi cincuenta páginas en el que el Pontífice muestra su serena preocupación por los desafíos que presenta el desarrollo de las nuevas tecnologías en el mundo actual a partir de la amenaza que pueden representar para las personas más desfavorecidas, que podrían quedar aún en peor situación.

El sucesor de Pedro ha querido dar al documento la máxima relevancia, acudiendo personalmente a la presentación, en un hecho sin precedentes. Además de los representantes de los medios de comunicación, al evento han acudido representantes políticos, sindicales, empresariales y de la sociedad civil, además de numerosos obispos y cardenales. En la mesa presidencial, junto al Papa, se encontraba el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto del dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Desde las primeras líneas de la introducción, León XIV se encarga de aclarar cuál es el objetivo principal de «Magnifica Humanitas»: aportar un marco de reflexión acerca de la importancia de no perder la brújula moral, incardinada en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), mientras la Humanidad incorpora la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías al curso de la historia.

De hecho, la célebre «Rerum Novarum«, de León XIII, considerada como una de las encíclicas clave en la configuración de la DSI, aparece citada por el Papa en un destacadísimo lugar, ya que justamente se acaban de cumplir 135 años de aquel texto fundamental. «Magnifica Humanitas» recoge aquella preocupación social, pero actualizada ante un mundo distinto y más complejo: «Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma«, asegura el documento en sus primeros párrafos.

El texto recuerda que la humanidad ya ha pasado por momentos en los que ha sufrido la tentación (y sus consecuencias) de querer alcanzar la perfección dando la espalda a Dios: pasó con la construcción de la Torre de Babel, que buscaba «la absolutización de lo humano y su pretensión de autosuficiencia«, y el resultado fue la imposibilidad de entenderse entre personas de distinta procedencia y cultura.

Frente a ello, León XIV propone el ejemplo luminoso que dejó la reconstrucción de Jerusalén, donde Nehemías encabeza la tarea común de levantar la ciudad de sus padres a partir de una responsabilidad compartida que pone a Dios en el centro. El Papa advierte de que «la tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común; pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias«.

Esta primera encíclica de León XIV conserva en buena medida el estilo y el tono que caracterizaron las encíclicas de su antecesor, Francisco, a quien se cita en «Magnifica Humanitas». El Papa hace un elogio de la sinodalidad, y afirma que los católicos tenemos «el deber urgente de de permanecer profundamente humanos» ya que «el verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro».

El Papa, que comenzará una visita oficial a España el próximo 6 de junio, dirige un vehemente llamamiento a todas las personas de buena voluntad, a quienes pide «no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo» que es poner a Dios en el horizonte de nuestras acciones y al ser humano en el centro de nuestras decisiones.

La primera encíclica de León XIV se puede leer ya de manera íntegra en el siguiente enlace: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

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