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EL PAPA FRANCISCO OFICIARÁ LA MISA

Solemne y sobrio: un funeral de excepción

Funeral de Benedicto XVI. Europa Press

El de hoy será, en palabras del portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, «un funeral solemne pero sobrio, porque así lo pidió Benedicto XVI en su testamento». Son ya, eso sí, cientos de miles los peregrinos que se han ido acercando a Roma a lo largo de esta semana para acudir a la última despedida del Papa emérito, que falleció el pasado 31 de diciembre a los 95 años. El funeral comenzará a las 9.30 de la mañana en la Plaza de San Pedro del Vaticano. Sin embargo, cuarenta minutos antes saldrá el féretro en el que reposan los restos del Pontífice.

La ceremonia va a presentar algunos aspectos novedosos con respecto a otros funerales de santos padres. En primer lugar, estará presidida por el Papa Francisco, lo que supone una hito histórico. Jamás en la historia de la Iglesia un Papa ha celebrado el funeral de su antecesor. Aunque hubiera renuncias en el papado anteriores a la de Benedicto XVI, nunca se ha dado esta excepcional situación. Va a acompañar al Papa Francisco en el oficio de las exequias el decano del Colegio Cardenalicio, el cardenal italiano Giovanni Battista. Además, como novedad, tampoco habrá votación en cónclave para elegir un nuevo Papa, puesto que la cátedra de San Pedro lleva desde 2013 ocupada por Bergoglio. El propio cardenal Müller, que hasta 2017 fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, explicó hace tiempo que «existe un solo Papa, Francisco». Añadió además que «se dice Papa emérito por cortesía, pero en realidad Benedicto XVI es obispo emérito».

Sobre la inhumación de sus restos mortales, tras la ceremonia se efectuará el deseo que Benedicto XVI expresara hace años a su secretario personal así como en su testamento: el Pontífice alemán finalmente será enterrado en la cripta de los Papas, bajo la Iglesia de San Pedro. De hecho, ocupará la tumba que antes estuvo ocupada por el Papa san Juan Pablo II, desde su muerte en 2005 hasta que en el año 2011 lo trasladaran a la capilla de San Esteban, en el lateral derecho de la basílica de San Pedro. Como curiosidad, serán tres féretros los que custodien para la eternidad el cuerpo de Benedicto XVI, siguiendo la tradición: uno de ciprés forrado en terciopelo carmesí, otro de cinc y el exterior, fabricado con madera de nogal.

Fuentes de la oficina de prensa de la Santa Sede aseguran que hoy se espera la asistencia de unos 60.000 fieles. Es importante recordar que desde el pasado lunes 2 de enero a las 9:00 de la mañana, y hasta las 19:00 de ayer jueves, más de 150.000 personas han querido rezar frente al cuerpo de Benedicto XVI, que ha estado expuesto bajo el Baldaquino y custodiado en todo momento por la guardia suiza. Son muchos los obispos, cardenales, políticos y demás representantes que han querido rendir su tributo al gran teólogo Joseph Ratzinger. De hecho, aunque oficialmente tan solo habrá dos delegaciones oficiales –la de Italia, como sede de la Iglesia; y la de Alemania, como país natal de Benedicto XVI–, también van a acudir autoridades políticas y religiosas de diversos países. Por parte de España, de espera la presencia de la Reina Sofía y del ministro de Presidencia, Félix Bolaños.

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