Una carta que circula en el Congreso de Estados Unidos reclama al Gobierno del presidente Donald Trump que ejerza su derecho de veto en el Consejo de Seguridad para impedir la designación de Michelle Bachelet como próxima secretaria general de la ONU. El documento cuestiona su idoneidad por su trayectoria política y su impulso de políticas vinculadas al aborto y la ideología de género.
El texto fue expuesto durante una audiencia pública sobre la reforma de Naciones Unidas por el congresista Chuck Edwards, quien defendió la necesidad de frenar su candidatura. La carta está dirigida al embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz.
En esa intervención, Edwards sostuvo que la exmandataria chilena ha promovido «una agenda extremista a favor del aborto a expensas de la soberanía del Estado» en sus distintos cargos internacionales, entre ellos su etapa como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
El movimiento se produce en un momento clave del proceso de sucesión en la ONU. La candidatura de Bachelet figura entre las más sólidas, con respaldo de sectores de la burocracia europea que impulsan un perfil alineado con políticas de «igualdad de género y derechos reproductivos» dentro del organismo internacional.
Sin embargo, la iniciativa en el Congreso estadounidense refleja un choque político de fondo entre Washington y Bruselas sobre el rumbo ideológico de Naciones Unidas. El Gobierno estadounidense estudia utilizar su posición como miembro permanente del Consejo de Seguridad para bloquear candidaturas que no encajen con su línea política.
A este escenario se suma un revés reciente para la propia Bachelet en su país. El actual Ejecutivo chileno liderado por José Antonio Kast ha retirado su apoyo a la candidatura, al considerarla «inviable», lo que añade incertidumbre a su aspiración internacional.
La trayectoria de la expresidenta chilena ha estado marcada por su paso por distintos organismos de la ONU. Dirigió ONU Mujeres entre 2010 y 2013 y ocupó el cargo de alta comisionada para los Derechos Humanos entre 2018 y 2023, donde impulsó la integración de políticas de género en la estructura del sistema internacional.
Durante ese periodo, también protagonizó enfrentamientos políticos con Estados Unidos. Tras la sentencia del caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, criticó abiertamente la decisión y la calificó de «retroceso» para los derechos de las mujeres.
El proceso de elección del próximo secretario general se encuentra ya en marcha. El Consejo de Seguridad prevé avanzar en la selección esta primavera, mientras que la Asamblea General deberá formalizar el nombramiento en otoño. La pugna entre potencias y bloques ideológicos anticipa una negociación compleja que marcará el rumbo de la ONU en la próxima década, en un contexto en el que el actual marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible expira en 2030.