Iryo ha remitido una misiva a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para reclamar nuevos protocolos de seguridad tras el accidente de Urda (Toledo) que ha costado la vida a al menos 69 personasy, en concreto, para limitar a 40 km/h la velocidad cuando falle el sistema LZB.
La operadora ha plasmado en esa carta una batería de propuestas para reforzar la seguridad del sistema, con el objetivo de aplicar condiciones más restrictivas en la circulación de manera cautelar. El Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) también hizo una petición similar recientemente.
La carta de Iryo propone limita a 40 kilómetros por hora la velocidad de los trenes cuando falle el sistema LZB y se circule bajo BSL y con el sistema ASFA como protección. Renfe ya ha empezado a aplicar esta medida internamente.
Asimismo, Iryo plantea limitar y supervisar automáticamente la velocidad cuando se pierde la conexión o la supervisión del LZB, así como analizar si las capacidades actuales del Asfa o posibles adaptaciones permitirían incorporar una limitación supervisada de velocidad, tomando los 40 kilómetros por hora como referencia inicial.
Otro de los ámbitos que plantea revisar es la coordinación entre el LZB y el ASFA, con el objetivo de «reforzar la continuidad de las funciones de protección durante las transiciones entre ambos sistemas».