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El vídeo ‘woke’ de reclutamiento del Ejército de EEUU que refleja la decadencia del poderío occidental

EL PENTÁGONO QUIERE PURGAR DE SUS FILAS LA 'MASCULINIDAD TÓXICA'
Imagen del vídeo de animación del Ejército de Estados Unidos. YOUTUBE

Véanlo antes de leer este artículo, o incluso en lugar de leer este artículo, no tiene desperdicio, y si no lo hubiéramos comprobado fehacientemente, pensaríamos que se trata de una parodia para ridiculizar a la Administración Biden y su obsesión con convertir Estados Unidos en una Disneylandia políticamente correcta.

Pero no: se trata, realmente, de un vídeo oficial del Ejército de Estados Unidos para promover el alistamiento hecho público el pasado 4 de mayo y titulado ‘The Calling’, “la vocación” o “la llamada”.

Se centra en la historia de una recluta real, al parecer, una cabo Emma Malonelord, solo que ilustrada con dibujos animados, quizá para ponerse a la altura de la mentalidad actual, y narrado en primera persona. Y su ‘público objetivo’ es, evidentemente, la población ‘woke’.

«Empieza en California con una niña pequeña criada por dos madres”, comienza. “Aunque tuve una infancia bastante típica, iba a clases de ballet, tocaba el violín, también me manifestaba por la igualdad. Me gusta pensar que he estado defendiendo la libertad desde edad muy temprana”. La ‘marcha por la igualdad’ a la que hace referencia es, naturalmente, un desfile del Día del Orgullo.

La escena llega a su parte dramática cuando una de sus “madres” sufre un accidente que la deja paralizada, aunque finalmente logra recuperarse lo suficiente como para celebrar la boda con la otra “madre” de Malonelord, una escena que recogen los dibujitos.

Los medios de izquierdas, naturalmente, se han deshecho en elogios hacia el vídeo, calificándolo de “conmovedora historia LGTB”, mientras los medios conservadores vacilan entre la indignación y la risa.

La tendencia ya no es nueva. El vídeo sucede a otro, también de reclutamiento, este por parte de la CIA, que toca igualmente la nota ‘woke’ y que tuvo reacciones muy parecidas a las de la historia ‘disneyficada’ de Emma Malonelord.

En la actualidad y desde la investidura de Biden, el Pentágono está haciendo un esfuerzo muy intenso por purgar de sus filas esa ‘masculinidad tóxica’ que hasta ahora ha sido uno de los factores comunes al oficio mismo de las armas. De hecho, las principales críticas a esta campaña -y la labor de purga- apuntan a que el grueso de un ejército, de cualquier ejército, está formado por reclutas atraídos por una vida y una misión que deriva de valores hoy ridiculizados, como el patriotismo, el honor, el valor, el sacrificio, la lealtad y un amor por el riesgo que guarda cierta relación no trivial con la testosterona.

Por el contrario, señalan, un ejército que subraye los valores ‘woke’ y que discrimine agresivamente a su favor corre el riesgo de desplazar a algunos de sus colectivos más combativos y de mayor preparación para la guerra.

De hecho, muchos de los que han criticado el vídeo lo contraponen a los equivalentes ruso y chino, donde se glorifican los valores diametralmente opuestos. Y, sí, se trata de sociedades menos respetuosas con las diferencias y no adscritas a nuestro concepto de igualdad; pero, en cualquier caso, quizá no sea la hermandad de los guerreros, el ejército, el sitio ideal para experimentar con la ingeniería social de ese tipo, especialmente en un momento en que Estados Unidos se enfrenta a rivales cada vez más poderosos.

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