La BBC denuncia que la OMS ha apoyado la versión de China sobre la pandemia sin pruebas

Las autoridades chinas impidieron dar la alarma
Imagen de archivo del logo de la OMS en su sede en Ginebra, Suiza. 6 febrero 2020. REUTERS/Denis Balibouse

Un médico del hospital de Wuhan denuncia la censura impuesta por el régimen, cuando aún se podría haber detenido la difusión del covid-19. La cadena pública de televisión británica BBC denuncia: la OMS ha apoyado a China sin tener pruebas.

El 10 de enero [de 2020], el hospital de Wuhan, a pocos kilómetros del mercado de Huanan, considerado el epicentro de la pandemia de coronavirus, estaba colapsado por la gran cantidad de enfermos, pero el gobierno chino impidió a los médicos informar y llevar mascarilla. Es lo que declara por primera vez un médico del hospital a la BBC en un nuevo documental que se retransmite esta noche [26 de enero]. «La situación estaba descontrolada y entramos en pánico».

«Todos lo sabían»

El 10 de enero, el gobierno declaró oficialmente solo 41 casos de coronavirus y, apoyado por la OMS, repetía continuamente que la enfermedad no podía transmitirse de persona a persona. Es la razón por la que impidieron que los médicos llevaran mascarilla. Lástima que «todos sabíamos que se transmitía de persona a persona; hasta los locos lo sabían. Esto nos dejó en un estado de confusión y rabia». Al cabo de pocos días, los contagiados eran cientos de miles.

El médico entrevistado por la BBC también explica que las autoridades del hospital les prohibieron avisar a la población de Wuhan, y a todo el país, del peligro. Los doctores Li Wenliang y Ai Fen, que lo intentaron en el mes de diciembre, acabaron del mismo modo: amenazados por el Comité del Partido que está dentro del hospital, que les obligó a callar y a retractarse de las declaraciones que habían hecho precedentemente.

«Hay que contar la verdad»

Pekín admitió la verdad sobre la transmisión del virus el 20 de enero, pero ya era tarde. El 23 de enero, cuando Wuhan fue confinada, en el hospital central de Wuhan ingresaban 2.500 pacientes al día. «Muchos pacientes se habrían salvado. Pero no podíamos hacer nada, no teníamos recursos suficientes», explica el médico a la BBC. «Creo que hay que contar la verdad de cómo ha ido todo. Debemos aprender de los errores cometidos para que no vuelva a suceder».

Sin embargo, el documental de la BBC no acusa solo al régimen comunista, que ha sacrificado a la razón de Estado a millones de personas, permitiendo que el virus se difunda en todo el mundo. En el banco de los acusados está también la Organización Mundial de la Salud, que inexplicablemente ha respaldado a China durante la primera fase de la pandemia (y también después). De hecho, la OMS, a fin de no contradecir a Pekín, siguió afirmando que no había ningún peligro de transmisión del virus a pesar de que no tenía pruebas de ello.

Las graves culpas de la OMS

En un audio de los encuentros internos de la OMS, al que ha tenido acceso la Associated Press y que se transmitirá esta noche, los funcionarios discuten de lo parecido que es este virus al del Sars y de «que están intentando desesperadamente conseguir noticias de China». El responsable de emergencias de la OMS, Michael Ryan, declara en uno de estos encuentros de principios de enero: «No podemos decir que no hay pruebas de transmisión humana. Debemos ver personalmente los datos, debemos ser capaces de determinar, nosotros mismos, la distribución geográfica, la cronología y todo el resto». Por toda respuesta, la OMS volvió a repetir, al día siguiente, que no había peligro y elogió la respuesta de China justo en el momento en el que el gobierno silenciaba con la fuerza a otro médico de Wuhan que quería revelar la verdad.

Todos los que, tanto en la política como en los medios de comunicación, elogian el «modelo chino» y no se preocupan de la progresiva conquista de niveles de poderes por parte de Pekín en los organismos internacionales, deberían recordar que ha sido precisamente el sistema autoritario del régimen comunista el que ha permitido que el virus se difundiera en todo el mundo, no solo silenciando a sus médicos, sino aprovechándose también del silencio inexplicable y cómplice de la OMS.


Publicado por Leone Grotti en Tempi.

Traducido por Verbum Caro para La Gaceta de la Iberosfera.

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