La policía alemana empieza a usar la aplicación anticovid para espiar a los ciudadanos

Entra en la base de datos para buscar testigos de un crimen
Policía alemana. Europa Press

Los conspiranoicos, que es como los medios del sistema denominan a quienes ven hoy lo que va a suceder mañana, llevan tiempo alertando de que la crisis mundial del coronavirus se está explotando descaradamente por los gobiernos para establecer un régimen de supervisión y control sobre los ciudadanos.

Y ya estamos ante el primer caso de uso abusivo de las aplicaciones tecnológicas que se han introducido, supuestamente, para controlar los contagios por SARS-COV2. No hay razones para suponer, más bien al contrario, que vaya a ser el último.

Ha sido en la ciudad alemana de Maguncia, en el estado de Renania-Palatinado. La Policía investigaba una muerte en un restaurante y, a fin de encontrar testigos, entró ilegalmente en la base de datos de la aplicación Luca (equivalente a la española Rada Covid).

El caso se ha denunciado y, qué menos, la Fiscalía de Maguncia ha decretado que los agentes habían obrado mal al no existir una base legal suficiente. El problema es que la policía había recibido previamente autorización judicial, que ahora se cuestiona alegando una interpretación errónea de la ley de pandemias alemana.

Pero ya lo tenemos: los datos personales y de geolocalización que supuestamente sirven para luchar contra la extensión de una enfermedad contagiosa tienen otros usos demasiado apetecibles como para evitar que las autoridades recurran a ellos.

La cosa fue así: a finales del pasado mes de noviembre falleció un hombre a consecuencia de las heridas que le causó una violenta caída al salir de un restaurante de Maguncia. La policía, para encontrar testigos del hecho, solicitó acceso a los datos de la aplicación Luca, según informa la cadena de radio Südwestrundfunk. Las autoridades sanitarias, por su parte, se pusieron en contacto con el gerente del restaurante para acceder a sus datos dentro de la aplicación y saber así qué clientes estaban presentes en el restaurante en la noche de los hechos. Todo este proceso permitió a la policía a ponerse en contacto con una veintena de testigos potenciales.

La ley no permite usar los datos de la aplicación Luca, que se utiliza en muchos pubs, restaurantes y eventos públicos para rastrear casos de contaminación y limitar la propagación de Covid-19, en procesos judiciales porque se lo impide la normativa sobre protección de datos, como especifica también la propia ley de pandemias alemana. El propio Gobierno del estado de Renania-Palatinado hace también explícito en su propia página en Internet que la citada aplicación no puede usarse en juicios ajenos a la situación sanitaria.

No se conocen otros casos de empleo abusivo de los datos que acumulan estas apps que se han hecho ubicuas en todo el mundo con la excusa de la pandemia, lo que no significa en absoluto que no los haya y, sobre todo, que no vayan a proliferar en el futuro. Quien hace un cesto, dice el refrán, hace ciento.

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