La visita de Sánchez a la Argentina de Fernández deja un show de fantasía y realidades paralelas

La realidad de los dos países: crisis políticas, sanitarias y económicas
El presidente español, Pedro Sánchez, y el presidente argentino, Alberto Fernández, chocan puños (Manuel Cortina / SOPA Images Via Z / DPA)

Con menos de un mes de diferencia se volvieron a encontrar los primeros mandatarios de Argentina y España. Pedro Sánchez y Alberto Fernández se vieron hace poco en Madrid, durante la accidentada y veloz visita del argentino y esta vez fue el turno del español de visitar a su hermano ideológico. Sánchez es el primer mandatario que recibe el kirchnerista Fernández aislado por falta de una diplomacia consistente. Sin embargo entre estos dos personajes se destaca una gran sintonía cosa que se desprende de varias declaraciones de Fernández una de las cuales reza: “Esta visita es un poco una continuidad de algo que se inició incluso antes de que yo asumiera la presidencia y le transmití mis inquietudes. Me encontré con alguien con quien compartimos una mirada semejante sobre los problemas que tiene el mundo”.

Y es que, en efecto, ambos presidentes comparten una agenda social casi idéntica, un desastroso tratamiento de la crisis económica y de la gestión de la pandemia y una exquisita capacidad para no hacerse cargo de los desaguisados que generan. Comparten también la destreza para inventar planes de gobierno futuros, incomprobables e inmedibles para evitar hablar de los temas que queman como papas calientes en la actualidad. En este sentido el embajador argentino en España Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente Raúl Alfonsín y devenido en fanatico kirchnerista adelantó antes de este viaje que «existe un gran interés público y privado de asociar las economías de ambos países, lo que traerá grandes oportunidades», y destacó que España buscará promover puntos de encuentro en común como el multilateralismo, las reivindicaciones de género, la necesidad de una globalización más justa, la lucha contra el cambio climático, la reivindicación del acceso igualitario a la salud. 

Crisis políticas, sanitarias y económicas son los hechos que realmente comparten Argentina y España

Todo este marco de buenos deseos protocolares contrasta con realidades muy poco auspiciosas para ambos países. Crisis políticas, sanitarias y económicas son los hechos que realmente comparten Argentina y España, y esta reunión bilateral vino a agregar un nuevo capítulo a la enciclopedia de eventos en los que parece que la casta política vive en una realidad paralela. En lo relacionado con la cuestión de la deuda argentina y sus interminables negociaciones con el FMI, Pedro Sánchez se deshizo en respaldos a las negociaciones kirchneristas, parece que en la Moncloa no hay asesores que le comenten cómo están estancadas dichas negociaciones. El Presidente español incluso habló de encarar un trabajo mancomunado ante el Club de París y el Fondo Monetario Internacional (FMI)

Ante semejante espaldarazo el presidente Fernández dijo: “Quiero hacer pública mi gratitud a Pedro en particular y al gobierno de España por la forma en la que nos acompañó en todo este tiempo en la solución de los problemas que heredamos, desde la deuda con los acreedores privados hasta la deuda con el FMI. También por la mirada que me ofreció, cuando lo necesité, sobre la forma de enfrentar al Covid”. Curiosa manera de dejar pegado a Sánchez con la peor gestión de la pandemia y con la cuarentena más larga del mundo

Hay corrupción y negligencia chorreando los titulares periodísticos día tras día y ante esta realidad Sánchez dijo que la Argentina y su país deben “liderar el debate de la vacuna”

Y ya que venían envalentonados y en tren de pedir, coincidieron ambos en solicitar a la ONU un plan que termine con la “acaparación de vacunas” (?) y con la necesidad de declarar a las patentes de las vacunas un “bien global”. Pedro Sánchez afirmó que los argentinos vacunados con Sputnik V (aún no aprobada por la Agencia Europea de Medicamentos) deberían poder ingresar a España, e indicó que “hay que aplicar sentido común” y aunque no esté “homologada… no tendría que ser un obstáculo para la movilidad entre continentes o para entrar al continente europeo”.

Y acá es interesante hacer un alto en las declaraciones de ambos sobre la cuestión de la vacunación: el Gobierno kirchnerista está sumido en un hojaldre de escándalos relacionados con la compra y distribución de las vacunas. Prefirió comprar vacunas varias veces más caras a Rusia que a laboratorios americanos, anuló la posibilidad de tener millones de dosis a fin del año pasado por especulaciones espúreas, generó vacunatorios vip para la militancia o para hacer proselitismo y ya hay una copiosa cantidad de denuncias, pedidos de informes y acusaciones cruzadas. Hay corrupción y negligencia chorreando los titulares periodísticos día tras día y ante esta realidad Pedro Sánchez dijo que la Argentina y su país deben “liderar el debate de la vacuna” contra el coronavirus en el mundo con una “propuesta seria, rigurosa y solidaria”…, pero no contento agregó; “Quiero respaldar las medidas que ha adoptado el presidente Alberto Fernández para defender la salud pública y la vida de sus compatriotas”. ¿qué habrá querido decir? De nuevo: un asesor que le acerque a Sánchez los números de la pandemia argentina, alguien que lo cuide un poco!

En Argentina la proverbial ignorancia de Alberto es conocida así como su falta de modales y bravuconadas

Párrafo aparte es el tema del intercambio bilateral. Respecto a la voluntad de las empresas españolas en invertir en la Argentina, Sánchez puntualizó: “La empresa española tiene mucho interés en continuar su proceso de inversión, especialmente en un momento como el actual, de recuperación económica. Siempre hemos entendido que la internacionalización es una de las vías para mejorar la capacidad de crecimiento”. ¿Tendrá claro el ejecutivo español el proceso de fuga en masa de los inversores y empresa que se da en Argentina?

Siguiendo con las reuniones que parecen haber tenido lugar en Narnia, se firmaron acuerdos que incluyen al Plan de Acción Estratégica, la Declaración sobre el intercambio de archivos diplomáticos referidos a la última dictadura militar en Argentina y la Declaración conjunta sobre temas de género. Se sabe que tratándose de presidentes socialistoides el tema género tenía que entrar aunque sea por la ventana. Ambos mandatarios tienen ministerios dedicados al tema con grandes presupuestos como el Ministerio de la Igualdad en España y el Ministerio de las Mujeres en Argentina y prometieron que trabajarán en incorporar la perspectiva de género a las relaciones bilaterales entre ambos países. Resta por explicar cuál será el tenor de la “perspectiva de género en la relación bilateral” pero a esta altura de la visita el sentido común se había ausentado.

Se violó por primera vez en democracia el legítimo sorteo de los periodistas acreditados en la Casa Rosada y el ejecutivo eligió a dedo a los periodistas que podían hacer preguntas

Como frutilla del postre, Alberto Fernández, ya fuera de toda realidad, en plena conferencia junto a Pedro Sánchez y empresarios de ambos países se declaró «europeísta» y para explicar de qué cosa se trataba tal adjetivo enchastró su comentario con una cita que pasará a los anales de la patanería mundial: «Escribió alguna vez Octavio Paz que los mexicanos salieron de los indios, los brasileros salieron de la selva, pero nosotros los argentinos llegamos de los barcos. Eran barcos que venían de Europa«

De más está aclarar que el autor de la cita no es el Premio Nobel mexicano sino un músico setentista argentino llamado Litto Nebbia, de quien Alberto es fanático. Entender que el presidente argentino se quedó estancado en la cosmogonía de medio siglo atrás explica la forma en la que entiende al mundo. El gaffe es esclarecedor respecto del nivel de cultura general del elegido para ser frontman del cuarto gobierno kirchnerista, así como sus dotes para las relaciones públicas. Cuestión que el Presidente del gobierno español se quedó de una pieza clavando fuerte las mandíbulas, hacía escasos minutos se vanagloriaban ambos de ser progresistas, diversos e inclusivos y ahora en un abrir y cerrar de ojos habían ofendido a media hispanoamérica.

El segundo objetivo de la visita es levantarle el ánimo a los españoles, mostrándoles que, al lado de Alberto, Pedro es un estadista excelso

En Argentina la proverbial ignorancia de Alberto es conocida así como su falta de modales y bravuconadas. El presidente feminista ha mandado a lavar los platos a las mujeres si no le gustaban los comentarios por twitter, se ha congratulado de que Evo Morales sea un presidente que se “parezca” a los bolivianos y ha dicho que los niños con discapacidades no tenían que tener clases presenciales porque no entienden reglas básicas y se “intercambian barbijos”. Este nuevo escándalo es tan solo una nueva pieza que el Presidente argentino regala, esta vez, para el jolgorio internacional.

Pero lo cierto es que, como es un mandatario socialista, se le perdona cualquier cosa: de hecho en la conferencia junto a Pedro Sánchez, se violó por primera vez en democracia el legítimo sorteo de los periodistas acreditados en la Casa Rosada y el ejecutivo eligió a dedo a los periodistas que podían hacer preguntas imponiendo a su antojo a la TV Pública por sobre los medios sorteados. El accionar de Alberto Fernández durante la visita de Pedro Sanchez no va a servir para fomentar inversiones, no va a mejorar la campaña de vacunación, no va a influir en las negociaciones con el FMI ni va a servir para ninguna de la pomposidades enarboladas durante la jornada, pero va a haber logrado dos loables objetivos: el primero es mostrar la doble vara de la progresía internacional cuya hipocresía omite condenar comentarios racistas y manejos oscuros con la prensa cuando se trata de presidentes que comulgan con sus ideas. Y el segundo objetivo es levantarle el ánimo a los españoles, mostrándoles que, al lado de Alberto, Pedro es un estadista excelso.

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