«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
presionan al alza los precios

El auge del lujo extranjero convierte a España en refugio para fortunas iberoamericanas y en un reto para las familias españolas

Cartel de "Se Vende". Europa Press.
Cartel de "Se Vende". Europa Press.

Los grandes patrimonios iberoamericanos —principalmente mexicanos y venezolanos— que compraron vivienda de lujo en Madrid hace apenas tres o cuatro años están volviendo a España en 2025 para adquirir una segunda residencia premium. Buscan enclaves conectados por AVE, buen clima y un entorno fiscal atractivo en ciudades como Alicante, Marbella, Costa Brava o parte del norte peninsular, según detalla el director de Inversiones de Lucas Fox, Felipe Ocampo, a The Objective.

Estos compradores, que residen varios meses al año en su primera propiedad madrileña, terminan explorando nuevos destinos. Una vez instalados en la capital y convencidos de las ventajas del mercado español, amplían su inversión hacia zonas más tranquilas y exclusivas. La inmobiliaria confirma que las segundas compras entre inversores iberoamericanos ya son una tendencia en expansión.

En Madrid, el aumento de compradores de origen iberoamericano en el segmento de lujo ha sido evidente: buscan viviendas de más de cinco millones de euros y se concentran en los barrios más exclusivos. Aunque su peso en el mercado general todavía es menor, su presencia en el sector prime presiona al alza los precios, especialmente en zonas donde la oferta ya es limitada.

Lejos de frenarse, el mercado de lujo se ha convertido en el más dinámico de Europa. Con tipos de interés a la baja, inflación contenida y una demanda internacional que no afloja, las previsiones apuntan a un encarecimiento adicional del 6% al 10% durante el próximo año. Un escenario que consolida España, sí, pero también tensiona el acceso a la vivienda incluso en segmentos colindantes al lujo, donde el comprador nacional nota cada vez más el impacto.

Según Lucas Fox, la reorientación del capital estadounidense —mucho de él procedente de grandes fortunas iberoamericanas— responde a las políticas migratorias de Estados Unidos y al nuevo clima político en lugares como Nueva York tras la llegada de Zohran Mamdani. Ese viraje regulatorio ha acelerado la salida de inversores, que buscan mercados más estables.

Para quien está acostumbrado a pagar 30.000 dólares por metro cuadrado en Manhattan, invertir 25.000 o 30.000 euros en Madrid no resulta descabellado. El efecto es claro: España capta esa inversión internacional, pero el mercado interno se enfrenta a una creciente dificultad para competir con compradores extranjeros con un poder adquisitivo muy superior.

De cara a 2026, el lujo español seguirá impulsado por tendencias como las Branded residences, el enfoque en el bienestar, el diseño biofílico y servicios exclusivos que elevan aún más los precios. Los compradores buscan spa privado, luz natural abundante, purificación de aire y agua o integración con la naturaleza. Un modelo de vivienda que dispara el valor del suelo y que hace que muchas zonas antes accesibles para familias españolas se transformen en territorios reservados para patrimonios internacionales.

España ya está en el Top 3 europeo por revalorización prime, con casi un 10% de subida anual, el doble de la media europea. Una buena noticia para los fondos y patrimonios que diversifican su inversión… pero también un potencial problema para la población local, que ve cómo la presión internacional incrementa los precios y acelera el desplazamiento residencial en áreas costeras y en ciudades que hasta hace poco no formaban parte del mapa del lujo.

Fondo newsletter