El Banco de España estima que España podría acumular un déficit de más de un millón de viviendas en 2028, una situación que dificultaría el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes y los nuevos residentes. La subgobernadora de la institución, Soledad Núñez, ha advertido de este desequilibrio durante su participación en el Forbes Economic Summit, donde ha expuesto los principales desafíos del mercado inmobiliario y del sistema financiero.
Según las estimaciones del organismo, el déficit de vivienda podría superar el millón de unidades en 2028. Desde 2021 se habría acumulado un saldo negativo de aproximadamente 755.000 viviendas, al que podrían sumarse otras 300.000 entre 2026 y 2028 si se mantienen las tendencias actuales.
La subgobernadora también ha llamado la atención sobre la evolución de los precios. De acuerdo con los datos manejados por el Banco de España, los precios reales de la vivienda se han acelerado desde 2024 hasta alcanzar niveles comparables a los registrados en 2005, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria. Núñez ha señalado que el esfuerzo de los hogares para comprar una vivienda está creciendo por encima de sus ingresos.
El papel de los neobancos y la financiación
Durante su intervención, Núñez ha pedido reflexionar sobre el destino del ahorro captado por los neobancos y los nuevos intermediarios financieros, cuya captación considera significativa y en rápido crecimiento. La subgobernadora ha advertido de que ese ahorro no siempre se convierte en crédito para la economía española y ha reivindicado la función de la banca como canalizadora de recursos hacia la inversión productiva.
«Una economía moderna necesita bancos y mercados capaces de acompañar a las familias, a los autónomos y a las empresas», ha afirmado. También ha defendido la necesidad de financiación para impulsar la creación de empleo, la innovación, la internacionalización y el aumento de la productividad.
Núñez ha subrayado que la innovación y la competencia son positivas, pero ha insistido en que el sistema financiero debe mantener su función económica esencial: transformar el ahorro en inversión productiva y contribuir a financiar la economía real.
Menos deuda de los hogares, pero nuevos riesgos
La subgobernadora ha descrito la situación financiera española como favorable, aunque no exenta de riesgos. El endeudamiento de los hogares se encuentra en niveles históricamente reducidos, 14 puntos porcentuales por debajo de la media de la zona euro.
Asimismo, ha destacado el papel del crédito privado como complemento de la financiación bancaria, especialmente en proyectos relacionados con las tecnologías de la información, los servicios profesionales y las manufacturas. Sin embargo, ha advertido de que una proporción muy elevada de estos préstamos procede de fondos de fuera del área del euro y de que existe una concentración significativa entre los principales prestamistas.
Aunque la diversificación amplía las opciones de financiación, también plantea desafíos de supervisión. Por ello, ha reclamado más transparencia y un mejor conocimiento de estos canales para evitar que los riesgos queden fuera del perímetro bancario sin una supervisión adecuada.
Finalmente, Núñez ha defendido que el sector financiero debe contribuir a la transformación tecnológica con rigor, conocimiento sectorial y una evaluación adecuada de los riesgos, distinguiendo entre innovación y especulación y entre proyectos con potencial productivo y expectativas difíciles de sostener.