La Seguridad Social destinó en marzo un total de 14.307,7 millones de euros al pago de las pensiones contributivas, la cifra más alta registrada hasta la fecha. El incremento, del 6% respecto al mismo mes de 2025, responde en gran parte a la revalorización automática aprobada por el Gobierno, vinculada al IPC.
El aumento general de las pensiones para 2026 se situó en el 2,7%, en línea con la evolución media de los precios entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Este mecanismo consolida un modelo de actualización que eleva el gasto estructural del sistema en un contexto de creciente envejecimiento poblacional.
En total, la Seguridad Social abonó este mes 10.463.537 pensiones a cerca de 9,46 millones de personas. La mayor parte corresponde a pensiones de jubilación, con 6,7 millones de prestaciones, seguidas de 2,3 millones de viudedad. A estas se suman más de un millón de pensiones por incapacidad permanente, más de 335.000 de orfandad y cerca de 46.700 en favor de familiares.
La pensión media del sistema alcanzó los 1.367,4 euros mensuales, un 4,5% más que hace un año. Esta cifra integra todas las modalidades de prestación y refleja el efecto combinado de la revalorización y del relevo generacional, con nuevas altas que acceden al sistema con bases de cotización más elevadas.
El incremento sostenido del gasto en pensiones se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de las cuentas públicas. La vinculación directa al IPC garantiza el poder adquisitivo de los pensionistas, pero también consolida una dinámica de crecimiento del gasto que exige mayores ingresos o ajustes futuros para sostener el equilibrio del sistema.