La economía española ha perdido parte de la ventaja de crecimiento que exhibía frente al resto de Europa. El PIB avanzó un 0,7% durante el segundo trimestre de 2026, exactamente lo mismo que la media de la Unión Europea, según las últimas estimaciones de Eurostat recogidas por The Objective.
El dato supone además una pérdida de posiciones en la clasificación comunitaria. España ha pasado del sexto puesto hace un año al noveno en crecimiento trimestral, mientras que en términos interanuales ha descendido de la séptima a la décima posición.
Las cifras enfrían así uno de los principales argumentos económicos del Gobierno de Pedro Sánchez, que durante los últimos meses ha utilizado el mayor crecimiento español respecto a las grandes economías europeas como prueba del buen comportamiento de su política económica.
Ocho países crecieron más que España
Durante el segundo trimestre, las economías que registraron un mayor avance fueron Irlanda, con un extraordinario 10,2%; Eslovenia, con un 1,8%; Lituania, con un 1,7%; Suecia, con un 1,6%; Malta, con un 1,1%; Polonia, con un 1%; y Chipre y Portugal, ambas con un 0,8%.
España quedó inmediatamente después, empatada con Bulgaria y Letonia en el 0,7%, la misma tasa que el conjunto de la UE. El crecimiento irlandés distorsiona parcialmente el promedio europeo debido al enorme peso que tienen en su PIB los beneficios declarados por multinacionales estadounidenses, pero incluso descontando ese fenómeno varias economías comunitarias avanzaron claramente más que la española.
Francia, Italia y Alemania continúan creciendo menos que España, aunque el conjunto de la UE ha ido acelerándose: pasó de crecer un 0,4% trimestral hace un año al actual 0,7%. España, en cambio, lleva cuatro trimestres consecutivos creciendo exactamente un 0,7%. El propio Gobierno prevé ya una ligera desaceleración hasta el 0,6% en el tercer trimestre.
El crecimiento anual también pierde posiciones
En términos interanuales, España mantiene un crecimiento del 2,7%, todavía 1,3 puntos superior al promedio comunitario. Sin embargo, nueve países presentan ya tasas mayores: Bulgaria (2,8%), Dinamarca (4,6%), Chipre (3,3%), Letonia (3%), Lituania (3,8%), Malta (5%), Polonia (3,8%), Eslovenia (4,8%) y Suecia (3,3%). España cae así hasta la décima posición europea, tres puestos por debajo de donde se encontraba hace un año.
Más población, pero dudas sobre el crecimiento por habitante
El inspector de Hacienda Francisco de la Torre advierte además de que buena parte del crecimiento español descansa sobre el fuerte aumento de la población y del número de trabajadores. «Estamos creciendo incorporando más población», señala, por lo que considera que igualar ahora el crecimiento de países cuya población permanece prácticamente estable puede esconder un peor comportamiento en términos de riqueza por habitante.
El empleo español sigue siendo, no obstante, uno de los datos más fuertes. El número de ocupados creció un 2,3% interanual, la segunda mayor tasa de la UE después de Malta y casi seis veces superior al promedio europeo del 0,4%.
De la Torre alerta también de otro problema: la inflación española continúa por encima de la de otros socios europeos, una circunstancia que puede deteriorar progresivamente la competitividad. «La coyuntura económica se está deteriorando», sostiene el inspector, que identifica una excepción clara: la recaudación fiscal, que continúa en niveles récord.
Los últimos datos de Eurostat dibujan, por tanto, una economía que sigue creciendo y creando empleo, pero que ya no mantiene la ventaja relativa sobre Europa que Moncloa ha presentado durante meses como una de las grandes fortalezas de su gestión económica.