España volvió a cerrar 2025 con un máximo histórico de recaudación fiscal al alcanzar los 325.356 millones de euros, impulsada en gran medida por el IRPF, que se consolida como el principal pilar del sistema tributario y concentra ya el 44% de los ingresos. El aumento coincide con la negativa del Gobierno a adaptar el impuesto a la inflación, lo que intensifica la presión fiscal real sobre los contribuyentes.
El IRPF generó 142.466 millones de euros, un 10% más que en 2024 y un 60% más que hace cinco años. En términos absolutos, el incremento fue de 13.057 millones, el mayor desde 2022, un ejercicio marcado por una inflación disparada.
Ese contexto inflacionista sigue siendo clave para entender la evolución de los ingresos públicos. Aunque el IPC se ha moderado desde el 8,4% registrado en 2022, en 2025 se mantuvo por encima del objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. La reciente escalada de precios energéticos por la guerra en Irán ha vuelto a tensionar los precios: en marzo, la inflación alcanzó el 3,3%, la más alta desde junio de 2024.
Más recaudación sin subir tipos
El aumento de ingresos se produce sin cambios formales en los tipos del impuesto, pero con un efecto indirecto que eleva la carga fiscal. La negativa del Ministerio de Hacienda a deflactar el IRPF provoca la llamada «progresividad en frío»: a medida que suben los salarios por la inflación, los contribuyentes pasan a tramos superiores y pagan más, pese a no haber mejorado su poder adquisitivo real.
Desde el departamento que dirige el Gobierno sostienen que el crecimiento responde principalmente al «dinamismo del mercado laboral», con un aumento del 8,7% en los ingresos por retenciones del trabajo. Además, restan peso al impacto de la inflación, que cifran en apenas 1,3 puntos del incremento total.
Hacienda también defiende que en 2025 se introdujeron rebajas para rentas medias y bajas, como la exención del IRPF para los perceptores del salario mínimo interprofesional.
España, en cabeza de presión fiscal en la UE
Los datos sitúan a España entre los países de la Unión Europea donde más ha crecido la recaudación en los últimos años. Según estimaciones de Funcas, el IRPF habría aumentado entre un 65% y un 70% entre 2019 y 2025.
En comparaciones previas, España ya ocupaba posiciones de cabeza en el incremento de ingresos fiscales, sólo por detrás de Portugal y en línea con Países Bajos. En el caso concreto del IRPF, el crecimiento alcanzó el 47,5% hasta 2024, muy por encima de la media europea del 30%.