Madrid vive una transformación silenciosa pero acelerada: las grandes fortunas mexicanas están desembarcando en los barrios más exclusivos de la capital y comprando propiedades de tres, cuatro e incluso cinco millones en cuestión de horas. Según informa OK DIARIO, en el sector inmobiliario ya hablan de un fenómeno similar al de Little Havana en Miami. En Madrid, la nueva colonia de ultra-ricos tiene nombre propio: ‘Little Polanco’.
Fuentes del sector confirman que, desde la pandemia, el interés iberoamericano por Madrid no deja de crecer, pero los mexicanos —especialmente los procedentes de zonas como Polanco— arrasan. «Son quienes más llegan, quienes más compran, y quienes cierran operaciones más rápido», explican desde la inmobiliaria de lujo DIZA Consultores.
Las agencias reconocen que hay operaciones que se cierran «en 24 horas» porque estos compradores ya han estudiado el mercado durante meses, saben exactamente cuánto quieren invertir y esperan sólo «la vivienda perfecta»: áticos de ensueño, pisos de más de 300 metros, balcones a la calle, techos altos y ubicación en la Milla de Oro o calles como Serrano, Jorge Juan, Villalar o Montalbán.
El eje Jerónimos–Recoletos–Prado se ha convertido en su territorio predilecto, aunque la escasez de producto obliga a extender la búsqueda hacia zonas colindantes. Madrid ofrece, además, un atractivo fundamental para este perfil: conexiones aéreas directas, seguridad, estabilidad jurídica… y lo que más sorprende: «Para ellos, Madrid sigue siendo baratísima».
La expansión de eventos como la NFL, la Fórmula 1 o la creciente proyección internacional de la ciudad han reforzado aún más la tendencia. «El comprador que llega ahora es muy sofisticado», explican. «Viene de Mónaco, Londres o Miami. Para ellos, Madrid es calidad de vida a precio de ocasión».
Los compradores llegan con equipos completos: abogados personales, asesores financieros y, de forma rutinaria, un abogado español contratado ad hoc. La liquidez es abrumadora: la mayoría paga al contado, aunque algunos financian parte del precio porque los tipos de interés españoles les parecen «ridículamente bajos» comparados con los de México. «Financiar al 2% es dinero regalado», dicen los consultores.
La compra de viviendas de lujo se ha disparado también gracias a las redes sociales. Muchas operaciones millonarias comienzan con un vídeo de 30 segundos enviado por un agente inmobiliario. En algunos casos, basta una videollamada para cerrar acuerdos de siete u ocho millones de euros. «La dopamina es igual para pobres y ricos», explican. “Y pasan horas en aviones privados mirando Instagram y TikTok».
El fenómeno es cada vez más visible: millonarios iberoamericanos, empresarios tecnológicos, potentados del sector alimentario, magnates de bebidas o figuras similares al «Juan Roig mexicano», según revelan desde la agencia. Y empiezan a llegar también fortunas estadounidenses, muchas con raíces latinas, desde Florida, Nueva York o Boston.