La creciente entrada de frutas, hortalizas y carne procedente de terceros países, —principalmente Mercosur y Marruecos—, vuelve a encender las alarmas en el campo español, que denuncia una competencia desleal favorecida por los acuerdos comerciales impulsados por la Unión Europea.
Según publica El Debate, las organizaciones agrarias han alertado de que Bruselas está priorizando alianzas estratégicas con países de fuera de la UE mientras abre la puerta a productos agrícolas elaborados bajo requisitos «mucho menos estrictos» que los exigidos a los productores comunitarios, especialmente en materia laboral y de uso de fitosanitarios.
El malestar se ha intensificado tras la entrada en vigor, el pasado 1 de mayo de 2026, de la apertura total y sin aranceles a las frutas procedentes de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil por la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur.
El sector citrícola español figura entre los más perjudicados por esta situación. Agricultores y cooperativas denuncian que la llegada masiva de fruta importada está provocando un exceso de oferta que desploma los precios en origen mientras los consumidores siguen pagando importes elevados en los supermercados.
Uno de los ejemplos más evidentes es el del limón, convertido en símbolo de la crisis de rentabilidad del campo. Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos (IPOD) elaborado por COAG, en marzo los agricultores cobraron 0,59 euros por kilo, mientras que el consumidor pagó 2,96 euros, una diferencia del 402%.
A esta situación se suma el fuerte incremento de las importaciones. Los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, recogidos por DataComex entre enero y marzo de 2026, reflejan que las compras de limón al exterior aumentaron un 63,45% respecto al mismo periodo del año anterior.
España pasó de importar 3.585 toneladas de limón en el primer trimestre de 2025 a adquirir 5.861 toneladas en los tres primeros meses de 2026, lo que supone 2.275 toneladas más en apenas un año.
Brasil lidera nuevamente la lista de proveedores de limón para España con casi 3.000 toneladas importadas hasta marzo, un 37,17% más que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el caso que más inquietud genera en el sector es el de Marruecos.
El país vecino ha multiplicado de forma exponencial sus exportaciones de limón hacia España y ha pasado de ser un proveedor prácticamente testimonial a convertirse en el tercer suministrador nacional. Entre enero y marzo de 2026 exportó 601 toneladas, frente a las apenas 25 toneladas registradas un año antes, lo que representa un incremento del 2.285 %.
Fuentes del sector agrario advierten de que la situación puede agravarse durante los próximos meses, ya que el mayor volumen de importaciones suele concentrarse entre junio y septiembre. «Estamos viendo una avalancha anticipada de fruta extranjera que amenaza con hundir todavía más los precios del producto nacional», señalan productores citrícolas.
La preocupación aumenta además por la delicada situación de la campaña española. El aforo publicado en septiembre de 2025 por el Ministerio de Agricultura ya preveía una caída del 14,7% en la producción de limón respecto a la temporada anterior y un descenso del 17,3% frente a la media de las últimas cinco campañas.
A estas previsiones negativas se han sumado los daños provocados por las últimas borrascas en importantes zonas productoras de la Comunidad Valenciana y Andalucía, donde numerosas explotaciones han sufrido pérdidas adicionales que agravan la incertidumbre del sector.
Las organizaciones agrarias reclaman a Bruselas «reciprocidad real» en los acuerdos comerciales y exigen controles más estrictos para impedir que entren en el mercado europeo productos cultivados con normas prohibidas dentro de la UE.