«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«Si EL pueblo se sustituye demográficamente, será un híbrido, un popurrí, pero ya no será el pueblo español»

Carlos Hernández Quero, portavoz de Vivienda de VOX: «Todos los problemas de España se entienden a partir de la inmigración masiva»

El portavoz de Vivienda y diputado de VOX, Carlos Hernández Quero.

En las últimas semanas, el portavoz de Vivienda de VOX y diputado en el Congreso, Carlos Hernández Quero, ha ganado presencia en el debate público. Joven y con un discurso directo, sin tecnicismos ni rodeos, su perfil empieza a ser reconocido fuera del circuito político habitual y conecta con una clase media que se siente desatendida por el consenso dominante.

Hernández Quero no habla desde abstracciones ideológicas. Habla de alquileres imposibles, de salarios que no alcanzan, de familias que aplazan tener hijos y de jóvenes condenados a compartir piso de forma indefinida. Ese enfoque, centrado en la experiencia cotidiana de millones de españoles, explica por qué su mensaje comienza a calar en sectores sociales tradicionalmente «ajenos» a VOX.

Ese aumento de visibilidad coincide con un fenómeno que inquieta a la izquierda: el trasvase de voto desde el Partido Socialista hacia VOX en antiguos caladeros de clase media. Algunos lo definen como un supuesto «giro obrero». Para Hernández Quero, la explicación es mucho más sencilla y mucho más incómoda para sus adversarios.

«La izquierda no ha abandonado sólo a la clase trabajadora. Ha abandonado a la mayoría social«, afirma. «Hoy no hace falta encontrarse en una situación de vulnerabilidad extrema para notar que se ha perdido nivel de vida», incide en una conversación con LA GACETA durante un acto de campaña en Extremadura.

Describe una realidad cada vez más extendida. «Antes un sueldo permitía vivir. Ahora ni con pluriempleo se llega a fin de mes. No se llena la nevera y eso afecta a todo hijo de vecino.» La clase media, sostiene, se encuentra atrapada entre salarios estancados y costes disparados. «Hay gente que jamás ha estado en el paro y aun así no puede alquilar una vivienda, no puede formar una familia o no puede dar a sus hijos el futuro que querría«.

A su juicio, el término «giro obrero» se utiliza de forma interesada. «Algunos lo dicen de manera malintencionada para asociarnos a posiciones radicales o exóticas por tener una preocupación social genuina.» Frente a esa etiqueta, reivindica una continuidad histórica: «Esto no es ningún giro. Es empalmar con la mejor tradición del conservadurismo español«.

El diputado recuerda que fue ese mundo conservador el que construyó el Estado social en España. «La baja por enfermedad, las pensiones por accidente laboral, la previsión social, la vivienda protegida, la protección de las mujeres embarazadas, la prohibición del trabajo infantil o la progresividad fiscal no nacieron de la izquierda.» Y añade con ironía: «La izquierda ha construido los bancos pintados de colores. Todo lo demás lo hicimos nosotros«.

Vivienda e inmigración masiva: un problema inseparable

Ese abandono de la mayoría social, sostiene, se manifiesta con especial crudeza en la crisis de la vivienda y en la inmigración masiva. Para VOX, ambos problemas son inseparables. «La vivienda va de casas y de personas. Pero el PP, el PSOE, Sumar y los separatistas hablan como si fuera solo un problema de ladrillos.»

Hernández Quero recuerda los datos del Banco de España, que cifran en torno a 700.000 viviendas el déficit actual, mientras cada año entran en España alrededor de 600.000 personas. «Puedes construir sin parar que nunca cerrarás ese agujero. No hay capacidad material para producir las viviendas que exige esa presión demográfica«, explica.

Las consecuencias ya son visibles. Hacinamiento, infravivienda, pisos compartidos y situaciones de prechabolismo se extienden por las grandes ciudades. «¿Cómo se puede decir sin sonrojarse que basta con producir vivienda a la altura de la demanda? Hay que producir vivienda porque faltan casas, sí, pero también hay que cortar el exceso de demanda», detalla Quero.

«Sin cortar el grifo de la inmigración masiva no hay solución a la vivienda«, resume.

Fiscalidad para proteger a los españoles

Ante este escenario, VOX plantea una fiscalidad diferenciada. «La primera vivienda, la vivienda habitual de los españoles, no debe pagar impuestos. Es un bien de primera necesidad, no un lujo.» Denuncia que el acceso a la vivienda se ha convertido en una fuente de recaudación para las administraciones: «No hay derecho a que los políticos metan la mano y encarezcan artificialmente la vivienda para recaudar más».

En paralelo, defiende gravar con mayor carga fiscal la compra de vivienda por parte de extranjeros, fondos o grandes fortunas foráneas: «España no es la colonia inmobiliaria de nadie. Quien quiera comprar aquí su decimoctava vivienda, que pague más». Con esos ingresos, sostiene, se podría impulsar vivienda protegida para españoles y aliviar el acceso a la primera vivienda.

El portavoz pone también el foco en la política del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. «La señora Ayuso no sólo se negó a bajar impuestos a los españoles, como proponía VOX desde hace tiempo, sino que además planteó deducciones fiscales para extranjeros«. Resume el efecto con crudeza. «Un rico de fuera recibía devoluciones millonarias mientras taxistas, peluqueras, médicos, enfermeras o estudiantes seguían sin casa». «Eso se puede llamar de muchas formas», concluye, «pero patriotismo no.»

Preguntado por los datos del INE que reflejan un profundo cambio en la composición de la población —-en España ya hay más marroquíes que vizcaínos, más colombianos que cordobeses y más venezolanos que toledanos— responde alarmado.

Cuando se le pide que cuantifique esa preocupación, no duda. «De 0 a 10, mil. Todos los demás problemas de España no se entienden sin la inmigración masiva«.

Enumera las consecuencias. Saturación de los servicios sociales, listas de espera en sanidad, colapso del transporte público, desaparición del pequeño comercio tradicional, inseguridad, aumento de las violaciones y subida descontrolada del precio de la vivienda. «Y, sobre todo, el fin de nuestra identidad«, incide.

«Si en España dejamos de ser españoles, seremos otra cosa», afirma. «Habrá quien lo celebre. Nosotros no.» VOX, insiste, existe para defender la unidad de España y al pueblo español. «Si ese pueblo se sustituye demográficamente, será un híbrido, un popurrí, pero ya no será el pueblo español«.

Reversibilidad y remigración

Hernández Quero cita estudios que sitúan en torno a 2045 posibles escenarios de mayoría extranjera y recuerda que en algunas provincias ya más del 50% de los nacimientos son de padres extranjeros. Pese a ello, defiende que el proceso es reversible: «Si no creyera que lo es, no estaría en política. Esta es mi principal preocupación.»

En ese contexto sitúa la remigración que propone VOX. «Consiste en acabar con las políticas de efecto llamada y con el servilismo que entrega a los de fuera lo que no tenemos para los nuestros». A su juicio, cuando España deje de ser un destino atractivo para venir a vivir de ayudas, muchos optarán por marcharse a otros países.

«Así podremos tener niveles de inmigración compatibles con nuestra vida social y con la preservación de lo que somos», aclara.

Las fronteras, concluye, «no son de plastilina». «Sirven para defenderlas y para proteger lo que hay dentro. Y dentro está el pueblo español y el vínculo que nos une«.

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