El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, es propietario de un chalet en Perú, valorado en 1,2 millones de euros, construido con subvenciones públicas destinadas a proyectos de ayuda social. Según revela El Debate, la vivienda, que comparte con el empresario valenciano Manuel Valls Ferrer, ya fallecido, tiene una superficie de 900 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.
La documentación oficial muestra que Ábalos firmó la compraventa del terreno donde se edificó la casa en la notaría de Bernabé Zúñiga Quiroz. Para la construcción de esta vivienda, se utilizaron fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la ONG Fiadelso, fundada por el propio exministro.
El total de la contribución para la edificación de la propiedad, que actualmente figura a nombre de Ábalos, ascendió a 107.931,67 euros. Posteriormente, se añadieron 38.972,64 euros más para realizar «mejoras en las condiciones de salud y saneamiento básico». Estos fondos fueron proporcionados en 1998 por el Ministerio de Exteriores y complementados por el Ejecutivo de Castilla-La Mancha, presidido en ese momento por el socialista José Bono, así como por la Diputación de Valencia, la entidad Fons Valencià per la Solidaritat y los ayuntamientos de Santa Pola y Liria.
El magistrado del Supremo Leopoldo Puente ha solicitado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que investigue tanto las cuentas bancarias como las propiedades de Ábalos, entre las que se encuentra el inmueble peruano descubierto por El Debate. No obstante, el exministro aseguró que «no tengo inversión alguna en ningún país de Latinoamérica», pero posteriormente reconoció la existencia de la vivienda en Chimbote y afirmó que «hay okupas que se lo quieren quedar».