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SEIS DE LOS CATORCE DETENIDOS HAN INGRESADO EN PRISIÓN

Cae en Tarragona una red de narcotráfico con «jardineros» albaneses: 5.000 plantas de marihuana, armas y 14 detenidos

Desarticulado Un Entramado Dedicado A Explotar Cultivos Indoor De Marihuana En La Provincia De Tarragona. Europa Press.

La Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra han desarticulado en Cabra del Camp, Tarragona, una organización dedicada al cultivo industrial de marihuana que, según las primeras informaciones, contaba con ciudadanos de nacionalidad albanesa empleados como «jardineros» para vigilar y mantener las plantaciones.

La operación se ha saldado con catorce detenidos, aunque las fuentes oficiales no han detallado la nacionalidad de cada arrestado. Seis de ellos han ingresado en prisión provisional por presuntos delitos de tráfico de drogas, defraudación de fluido eléctrico y tenencia ilícita de armas.

Durante los registros, los agentes localizaron doce plantaciones clandestinas, más de 5.000 plantas en distintas fases de crecimiento y alrededor de 40 kilos de cogollos preparados para su distribución. También fueron intervenidos 14.000 euros en efectivo, una pistola, una escopeta de caza, un arma simulada, dos machetes y numerosos cartuchos.

Doce cultivos preparados para producir sin interrupción

La red habría organizado las plantaciones en distintos estados de desarrollo para mantener una producción continuada durante todo el año. Once de los doce cultivos se encontraban plenamente operativos y con las plantas pendientes de recolección. En el último, la cosecha había sido retirada pocos días antes de la entrada policial.

Esta distribución permitía al entramado disponer de marihuana de manera constante y mantener un flujo regular de ingresos. Los agentes encontraron además una gran cantidad de lámparas, sistemas de ventilación, transformadores y otros equipos destinados a sostener el crecimiento artificial de las plantas.

Más de 350 agentes en quince registros

La operación movilizó a más de 350 efectivos de la Policía Nacional y de los Mossos d’Esquadra. Las fuerzas de seguridad realizaron quince entradas y registros simultáneos en diferentes inmuebles de Cabra del Camp.

El amplio despliegue permitió intervenir las plantaciones, asegurar las armas y detener a los principales sospechosos antes de que pudieran destruir pruebas o abandonar la zona. La magnitud del dispositivo refleja el nivel de organización atribuido a la red y la extensión de las instalaciones utilizadas.

La investigación comenzó con una denuncia anónima

Las pesquisas se iniciaron en mayo después de que la Policía Nacional recibiera una denuncia anónima a través de su correo habilitado para comunicaciones relacionadas con el narcotráfico. Las primeras comprobaciones revelaron que los Mossos d’Esquadra investigaban paralelamente al mismo grupo.

Ambos cuerpos decidieron crear entonces un equipo conjunto para compartir información y coordinar la operación. La colaboración permitió localizar en poco tiempo los inmuebles utilizados y reconstruir la estructura logística del entramado.

Fraude eléctrico y riesgo para los vecinos

Las plantaciones interiores de marihuana suelen necesitar un consumo energético muy elevado para alimentar la iluminación, la ventilación y los sistemas de climatización. Según la investigación, la red habría manipulado las instalaciones para conectarse ilegalmente al suministro eléctrico y evitar el pago de la energía consumida.

Estas conexiones clandestinas no sólo ocasionan pérdidas económicas. También pueden provocar incendios, sobrecargas y graves riesgos para las viviendas cercanas. La defraudación eléctrica se ha convertido en uno de los delitos asociados con mayor frecuencia a los cultivos clandestinos de marihuana.

Armas para proteger el negocio

La incautación de una pistola, una escopeta, machetes y munición revela el componente violento que puede acompañar a este tipo de organizaciones. Las armas suelen emplearse para vigilar las plantaciones, intimidar a integrantes de grupos rivales o proteger la droga y el dinero obtenido.

La presencia de este arsenal en Tarragona agrava la peligrosidad del entramado y explica que seis de los detenidos hayan sido enviados a prisión provisional. Los catorce arrestados mantienen la presunción de inocencia mientras continúa el procedimiento judicial.

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