Cristian Corvillo, detenido este jueves por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en una nueva operación relacionada con el caso Koldo, reconoció ante la Audiencia Nacional que mantenía una relación habitual con el exministro de Transportes José Luis Ábalos y con el empresario Víctor de Aldama. En su declaración como testigo del pasado 3 de septiembre, en el marco de la investigación sobre el fraude de hidrocarburos, aseguró que había visitado al exdirigente socialista en numerosas ocasiones y que se reunía con Aldama en un establecimiento situado debajo del Ministerio de Transportes.
«Le he visitado muchas veces, muchas. Cuatro, cinco, seis, no puedo cuantificarle», respondió cuando le preguntaron si había acudido a la sede ministerial para encontrarse con Ábalos, avanza El Confidencial. Corvillo justificó aquellos desplazamientos por cuestiones relacionadas con la actividad interna del partido socialista, ya que, según explicó, conocía tanto al exministro como a Koldo García por su vinculación con el PSOE.
Corvillo, que desempeñó responsabilidades orgánicas en el PSOE de Córdoba y se situaba en el sector próximo a Pedro Sánchez, también detalló la frecuencia de sus contactos con Aldama. «Yo es que venía prácticamente todas las semanas a Madrid y él bajaba muchísimo. Si nos veíamos no necesitábamos un mensajero», declaró ante el juez Santiago Pedraz.
Durante el interrogatorio, Corvillo reconoció que era habitual reunirse con Aldama después de sus visitas al ministerio. «Es verdad que él tenía reuniones en el ministerio y después quedábamos en un bar que había abajo, por eso pone el ministerio», explicó. También admitió que en alguna ocasión Koldo García había participado en sus encuentros con Ábalos.
La Guardia Civil había documentado comunicaciones entre ambos que apuntaban a posibles reuniones con el entonces ministro. Uno de los abogados de la acusación le recordó que el 8 de enero de 2021 Aldama le había enviado varios mensajes relacionados con una cita prevista con Ábalos en Transportes. El encuentro finalmente no se celebró por los problemas de movilidad provocados por la borrasca Filomena en Madrid.
La nueva detención se enmarca en una pieza separada y secreta del caso Koldo, derivada de la investigación original sobre la compra de mascarillas. Según fuentes del procedimiento citadas por El Confidencial, los investigadores examinan posibles delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y organización criminal.
Los agentes también analizan los contactos que Corvillo habría mantenido con Ábalos y Koldo García durante desplazamientos del exministro a Andalucía. La hipótesis policial es que algunas de aquellas reuniones, que el detenido justificó por motivos políticos o empresariales, podrían haber estado relacionadas con operaciones de negocio de la trama.