El Ayuntamiento de Mataró ha multado con 1.700 euros a un vecino después de que éste decidiera acondicionar por su cuenta una calle cuyo estado llevaba años denunciando. El afectado sostiene que únicamente trató de mejorar un espacio degradado tras esperar sin éxito una actuación municipal durante largo tiempo.
Según ha trascendido, el hombre llevaba alrededor de siete años solicitando al Consistorio que interviniera en la zona. Cansado de no obtener respuesta, optó por actuar con sus propios medios y sufragar personalmente varias mejoras destinadas, según defiende, a hacer el entorno más seguro y agradable para los vecinos.
Entre los trabajos realizados figuraban la plantación de cinco árboles, la restauración de dos bancos públicos que presentaban un notable deterioro y la reparación de varias losas del pavimento que, a su juicio, suponían un riesgo para los peatones. Antes de plantar los árboles, incluso comprobó qué especies estaban autorizadas por la normativa municipal y destinó unos 170 euros de su propio bolsillo para adquirirlos.
Las actuaciones permanecieron en la vía pública hasta que, en 2024, otro ciudadano presentó una denuncia. A raíz de esa queja, el Ayuntamiento abrió un expediente y concluyó imponiendo una sanción económica al considerar que las obras habían ocasionado supuestos daños en el mobiliario urbano.
Además de la multa, el Consistorio ha anunciado su intención de retirar las modificaciones realizadas y devolver el lugar a su configuración anterior mediante una intervención de la brigada municipal. El vecino, sin embargo, rechaza esa decisión y ha recurrido la sanción al entender que sus actuaciones no perjudicaron el espacio público, sino que contribuyeron a recuperar una zona que, según denuncia, llevaba años abandonada.