Anuncios y vídeos de redes sociales elaborados por extranjeros y dirigidos a iberoamericanos están contribuyendo a difundir una imagen idealizada de España como destino fácil para empezar de cero, impulsando a miles de personas a plantearse el salto migratorio y alentando el efecto llamada, según avanza El Español.
En plataformas como TikTok o Instagram proliferan perfiles conocidos como «migra-influencers», creadores de contenido que relatan su propia experiencia tras haber llegado al país y que, en muchos casos, animan a otros a seguir el mismo camino. A través de clips breves, cursos digitales o asesorías personalizadas, describen el proceso de instalación, las oportunidades laborales o las opciones de vivienda, al tiempo que presentan España como un lugar donde progresar resulta accesible.
Algunos de estos perfiles acumulan cientos de miles de seguidores. Es el caso de Camallerys, que basa buena parte de su contenido en comparar su vida actual en España con la que tenía en Cuba. Además de compartir su experiencia, también difunde iniciativas de repoblación en zonas rurales.
Entre los destinos que promocionan figuran municipios como Ponga, Rubiá o Griegos, localidades que han lanzado programas para atraer nuevos residentes con incentivos económicos o alquileres asequibles. Estas propuestas suelen exigir, eso sí, compromisos de permanencia o contratos laborales en la zona.
Más allá de los consejos generales, muchos de estos creadores explican vías concretas para instalarse en España, como visados de estudiante, matrimonios con ciudadanos locales o el uso de permisos temporales de turismo. También abordan dudas habituales sobre salarios, empleo o trámites administrativos, aunque en ocasiones se mencionan estrategias que rozan vacíos legales o situaciones irregulares si se sobrepasan los plazos permitidos.
El fenómeno no se limita a compartir experiencias. En numerosos casos, se ha convertido en un negocio. Algunos migra-influencers ofrecen cursos y servicios de asesoramiento que prometen guiar paso a paso a quienes desean emigrar. Uno de los ejemplos es Hildemaro Solís, que comercializa desde sesiones básicas por menos de 100 euros hasta programas más completos de varias semanas que alcanzan los 2.500 euros, orientados a diseñar proyectos de vida o emprendimiento en España.
Otros perfiles, como Pao y Walo, aseguran haber regularizado su situación en pocos meses y encontrar empleo rápidamente, lanzando mensajes motivadores a quienes planean emigrar, aunque también advierten de un endurecimiento progresivo de la normativa.
Junto a estas iniciativas individuales, han surgido plataformas más estructuradas como MigraSpain o Planear España, que ofrecen paquetes completos: desde asesoramiento legal hasta búsqueda de vivienda o instalación en áreas concretas del país. Algunas incluso publicitan alquileres en zonas como la Costa del Sol a precios reducidos, bajo la promesa de facilitar todo el proceso.
El modelo de negocio suele comenzar con pagos iniciales para acceder a citas o información detallada, tras lo cual se ofrecen servicios más amplios que abarcan desde la preparación del viaje hasta la integración laboral y social.
En conjunto, este ecosistema digital mezcla orientación, experiencias personales y oportunidades comerciales, generando un fuerte efecto llamada entre potenciales emigrantes que ven en estos contenidos una guía —y en algunos casos una promesa— para construir una nueva vida en España.