«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El propio Ministerio de Economía reconoce que Irán es un país de «especial sensibilidad»

El Gobierno de Sánchez autorizó casi 6 millones en exportaciones de tecnología militar sensible a la tiranía iraní

Imagen de archivo de Pedro Sánchez junto al ex presidente de Irán Hassan Rouhani . Europa Press.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha autorizado desde su llegada a La Moncloa exportaciones de tecnología considerada de «doble uso» a Irán por un valor cercano a los seis millones de euros, pese a que el país persa está sometido a un estricto régimen de sanciones internacionales por su programa nuclear y su deriva autoritaria.

Así lo reflejan los datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio citado por Ok diario, dependiente del Ministerio de Economía, que recogen las operaciones autorizadas entre el segundo semestre de 2018 y la primera mitad de 2024, último periodo con cifras consolidadas disponibles. En total, las exportaciones españolas de este tipo de material alcanzaron los 5,9 millones de euros durante el mandato socialista.

Se considera tecnología de «doble uso» aquella que, aun teniendo aplicaciones civiles, puede emplearse también con fines militares o nucleares, incluidos equipos, materiales, software y conocimientos técnicos sensibles.

Según el desglose oficial, la mayor parte de las exportaciones se concentraron en componentes industriales destinados a los sectores petroquímico, gasístico y farmacéutico de la dictadura iraní. En el segundo semestre de 2018, ya bajo el Gobierno de Sánchez, España exportó a Irán productos por valor de 2,9 millones de euros, principalmente válvulas y repuestos para la industria del petróleo y el gas.

En 2019, las ventas ascendieron a 1,24 millones, incluyendo repuestos industriales y liofilizadores esterilizables utilizados en el sector farmacéutico. En los años posteriores, pese a la creciente incertidumbre internacional sobre el acuerdo nuclear iraní, las exportaciones continuaron: 342.000 euros en 2020, 634.000 en 2021, 210.000 en 2022 y 256.000 en 2023.

Especial relevancia adquieren los datos del primer semestre de 2024, cuando España exportó a Irán más de 300.000 euros en productos encuadrados en categorías relacionadas con materiales y equipos nucleares y de tratamiento de materiales, siempre según la clasificación oficial de doble uso.

El propio Ministerio de Economía reconoce que Irán es un país de «especial sensibilidad», al estar sometido a embargo internacional junto a Estados como Rusia o Corea del Norte. Según el Ejecutivo, sólo pueden autorizarse exportaciones de determinados productos de doble uso que, en teoría, no sean susceptibles de emplearse en programas de armas de destrucción masiva.

Sin embargo, la continuidad de estas operaciones contrasta con el discurso público del Gobierno español. De hecho, este mismo lunes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, exigía a Teherán que cesara la represión contra las protestas internas y respetara las libertades fundamentales, al tiempo que rechazaba una posible intervención estadounidense en el país.

Una contradicción que vuelve a situar bajo la lupa la política exterior y comercial del Ejecutivo socialista, acusado de mantener relaciones económicas con regímenes hostiles a Occidente mientras proclama su defensa de los derechos humanos y del orden internacional basado en normas.

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