Moncloa intentó frenar el refuerzo policial del voto por correo para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Según publica Vozpópuli, emisarios del Ejecutivo de Pedro Sánchez presionaron durante la elaboración y aprobación del nuevo protocolo de seguridad para tratar de retrasar su aplicación hasta después de los comicios.
La iniciativa contempla por primera vez la participación de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en la custodia de las papeletas electorales. El dispositivo, diseñado por el departamento de Seguridad de la empresa pública, ya ha sido comunicado a la Junta Electoral Central (JEC) e incorpora también 4.000 balizas para permitir la geolocalización de las cajas que transportarán el voto postal.
De acuerdo con las fuentes consultadas por el citado medio, los representantes del Gobierno trasladaron a distintos cargos intermedios y directivos de Correos su oposición al refuerzo de la seguridad. Uno de los argumentos esgrimidos fue la «desconfianza que podía generar en una parte de los electores» un blindaje del voto por correo que, según sostuvieron, había permanecido «inmaculado» antes de las elecciones generales del 23-J.
Las presiones no llegaron, según estas fuentes, a los trabajadores de menor rango, pero sí a responsables de distintos niveles de la compañía. Los emisarios de Moncloa habrían insistido en la importancia de aplazar la puesta en marcha del protocolo hasta después de las elecciones. Finalmente, sus gestiones no consiguieron impedir que la medida saliera adelante.
El nuevo sistema establece que las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno coordinen los dispositivos policiales en cada provincia. Estas instituciones, que representan al Ejecutivo central en el territorio, serán las encargadas de organizar la vigilancia de las instalaciones donde permanezcan almacenadas las papeletas hasta la jornada electoral.
La decisión de reforzar la cadena de custodia llega después de varios incidentes que han alimentado las dudas sobre la seguridad del voto postal. Una de las últimas, el robo de una caja fuerte con 124 votos en la oficina de Correos de Fuente de Cantos (Badajoz), durante las pasadas elecciones autonómicas de Extremadura.
El protocolo pretende cubrir todas las fases del recorrido electoral: desde la recepción de los sobres en las oficinas postales, donde quedan guardados en cajas fuertes, hasta su traslado a los centros logísticos y posterior distribución a los colegios electorales.
En estos centros, las cajas precintadas se someten a comprobaciones para verificar que el material recibido coincide con los registros de cada sucursal. Estas operaciones se realizan en salas vigiladas por personal de seguridad. Finalmente, las papeletas se trasladan a los colegios al comienzo de la jornada, donde se incorporan a las urnas una vez concluida la votación presencial.