La propuesta del Gobierno para blindar el aborto en la Constitución ha pasado este jueves el primer examen en el Congreso de los Diputados. La mayoría de los diputados ha rechazado las enmiendas de VOX y del PP, que pedían devolver la reforma del artículo 43 de la Carta Magna. En concreto, las enmiendas han recibido 177 votos en contra (PSOE y socios) y 171 a favor (PP, VOX y UPN).
La reforma planteada por el Ejecutivo consiste en añadir un nuevo apartado 4 al artículo 43, que reconoce el derecho a la protección de la salud, para consagrar el derecho a la «interrupción voluntaria del embarazo» y obligar a los poderes públicos a garantizar su prestación en condiciones de igualdad.
En defensa de la reforma, la ministra socialista de Igualdad, Ana Redondo, ha apelado al «diálogo» y ha pedido un «debate riguroso y honesto». Redondo ha insistido en que no se modifica el contenido del derecho que hasta ahora recogía el artículo 43, sino que se refuerza su dimensión práctica para evitar desigualdades territoriales y «posibles retrocesos».
La ministra, como es habitual en los miembros de este Gobierno, ha obviado el papel del hombre en la gestación y crianza de sus hijos, y ha limitado el debate exclusivamente en las mujeres. Así, ha señalado que la reforma pretende consolidar «un pilar esencial» de la democracia, que es «la libertad de las mujeres para desarrollar plenamente su proyecto de vida».
Como viene informando La Gaceta, España acumula 2,9 millones de abortos desde la despenalización en 1986 y ha vuelto a marcar máximos en los últimos años, con 106.172 en 2024, un 3% más que el año anterior y la cifra más alta de la última década. El dato sitúa al país entre los primeros de Europa, sólo por detrás de Francia y Alemania, pese a contar con una población muy inferior a la alemana.