El hijo de la líder de Los Rocho, Jesús García Rocho, ha asegurado que su permanencia en prisión responde a una supuesta represalia contra su madre, Cintia Rocho, después de que esta denunciara ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil un presunto plan para «eliminar» a la magistrada Beatriz Biedma, encargada de investigar a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. En una grabación remitida desde la cárcel y difundida por El Debate, el joven de 18 años denuncia que está siendo víctima de «una vendetta personal de las cloacas» y sostiene que ha sido trasladado injustificadamente a uno de los centros penitenciarios más duros de España.
La denuncia del joven se produce después de que su madre compareciera ante los investigadores para revelar los supuestos contactos de personas vinculadas a la trama de Leire Díez con integrantes de su entorno familiar. Según declaró Cintia Rocho el pasado 24 de septiembre, el exmagistrado Luis José Sáenz de Tejada, al que relaciona con la exmilitante socialista, se habría referido a Biedma como «un puto grano en el culo» y habría planteado que «había que eliminarla». También le atribuyó la expresión «a palos aprende el burro», unas palabras que han quedado recogidas en las diligencias policiales.
El encarcelamiento de Jesús García Rocho está relacionado con dos robos denunciados en Badajoz los días 6 y 8 de marzo. Sin embargo, su defensa sostiene que existen pruebas que descartarían su participación en los hechos. Entre ellas figura una declaración escrita de una de las víctimas, que habría identificado a otras dos personas como responsables de la sustracción de un patinete y habría descartado expresamente la presencia del joven en el lugar.
A esta documentación se suman los testimonios aportados por una clínica dental de Marbella y varias fotografías y grabaciones enviadas por Jesús a su pareja. Según su abogado, estos elementos permitirían situarlo fuera de Badajoz cuando ocurrieron los hechos investigados. El propio acusado ha cuestionado la lógica de desplazarse desde Marbella para cometer un robo de escaso valor económico, alegando que utiliza habitualmente un Lamborghini Urus valorado en aproximadamente 400.000 euros.
El joven también ha dirigido sus críticas contra la actuación de la Fiscalía de Badajoz. En el audio difundido asegura que su abogado intentó mostrar documentación favorable a su defensa, pero que no fue atendido en los términos que solicitaba. Además, atribuye a la fiscal Begoña García Boró, que intervino en el procedimiento relacionado con David Sánchez, una actitud contraria a su puesta en libertad. Estas afirmaciones corresponden a la versión del propio García Rocho y no acreditan por sí mismas la existencia de represalias.
La polémica se ha intensificado por la cronología de los acontecimientos. Según la información publicada, el 21 de septiembre la Fiscalía habría mostrado inicialmente disposición a negociar la excarcelación del joven, pero esa posibilidad quedó descartada después de que Cintia Rocho denunciara públicamente el supuesto encargo contra Biedma en un programa de Telecinco. La defensa vincula ambos acontecimientos, aunque no se ha demostrado que la decisión de mantenerlo encarcelado estuviera motivada por las declaraciones de su madre. La Audiencia Provincial ha fundamentado la continuidad de la prisión provisional en el riesgo de reiteración delictiva.
Mientras tanto, la propia Beatriz Biedma ha declarado ante el juez Santiago Pedraz que llegó a temer por su integridad física y la de sus hijas tras conocer las maniobras dirigidas contra ella. La magistrada relató episodios especialmente inquietantes, como las visitas de desconocidos que se habrían presentado falsamente como familiares o colaboradores suyos en lugares que frecuentaba habitualmente. También explicó que había recibido fotografías tomadas por personas de Badajoz y que carecía de protección policial.
Las investigaciones de la UCO sitúan estos hechos en el contexto de las presuntas operaciones impulsadas desde el entorno de Leire Díez y Javier Pérez Dolset para interferir en procedimientos judiciales sensibles. Entre las anotaciones intervenidas por los investigadores figura una referencia a «destruir el procedimiento del hermano», en alusión a la causa contra David Sánchez. Además, un antiguo integrante del entorno de Los Rocho ha declarado que interpretó las expresiones sobre «eliminar» a la magistrada como una posible amenaza de muerte.
Las revelaciones han abierto así dos frentes distintos: por un lado, las pesquisas sobre las presuntas maniobras contra la jueza Biedma y, por otro, las acusaciones de represalias formuladas por el hijo de Cintia Rocho. Por el momento, la supuesta relación entre su encarcelamiento y la colaboración de su madre con la Guardia Civil sigue siendo una denuncia de la familia, sin que se haya acreditado judicialmente que exista una actuación coordinada de la Fiscalía para castigarla.