El jefe de Gabinete de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha reconocido ante el Tribunal Supremo que tramitó personalmente una oferta del empresario Víctor de Aldama para adquirir por 250 millones de euros el complejo inmobiliario de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en Madrid, según fuentes jurídicas.
Durante su declaración, Carlos Moreno admitió que trasladó la propuesta del empresario a los órganos competentes, aunque trató de restar relevancia al trámite. «Del inmueble de María de Molina lo trasladé a la Dirección General de Patrimonio, que es la encargada de la subasta, y punto», afirmó.
La revelación choca con la versión ofrecida recientemente por la propia Montero en el Senado, donde negó de forma tajante la existencia de cualquier documento relacionado con esta operación. «Yo no tengo esa carta y me extraña muchísimo la existencia de ninguna carta en ese sentido», aseguró la ministra ante preguntas de la portavoz de VOX, Paloma Gómez.
Sin embargo, la documentación conocida evidencia intercambios escritos entre Aldama y la SEPI sobre una potencial venta del complejo Campos Velázquez, ubicado en el barrio de Salamanca de Madrid. Este activo inmobiliario, de cerca de 40.000 metros cuadrados repartidos en seis edificios, incluye sedes clave como las de Sepi, Sepides y Navantia.
Aldama actuó como intermediario con el respaldo de contactos políticos, entre ellos Koldo García, asesor del entonces ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Fue este quien habría facilitado información sobre el interés del Gobierno en rentabilizar el patrimonio inmobiliario estatal.
En este contexto, el entonces presidente de Sepides, Antonio Cervera, persona de máxima confianza de Montero, respondió en marzo de 2019 que la oferta estaba siendo analizada, comprometiéndose a dar una respuesta posterior. Apenas un mes después, Aldama presentó una primera propuesta formal.
El 24 de abril de 2019, el empresario remitió una «oferta no vinculante» respaldada por el fondo Platinum Real Estate, con sede en Hong Kong, para adquirir el complejo por 201 millones de euros sin IVA. El documento estaba firmado por el magnate Harry Hassomal Mohinani y planteaba un periodo de estudio de 90 días.
Pese a estos avances, la operación no llegó a concretarse, aunque fuentes cercanas a Aldama sostienen que trabajó durante meses en coordinación con la SEPI. En este sentido, Montero evitó explicar estos contactos y documentos en la comisión de investigación sobre la SEPI.