«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
la iniciativa cuenta con el apoyo de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP

El Parlamento catalán pide acelerar la eutanasia con menos margen de revisión judicial

Noelia Castillo. Antena 3

El Parlamento catalán ha iniciado la tramitación de una propuesta para reformar la ley estatal de eutanasia con el objetivo de acortar los plazos judiciales en los casos en que se recurre su aplicación. La iniciativa cuenta con el respaldo de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP, que han unido sus votos para sacarla adelante en fase inicial.

La reforma plantea que los recursos contra decisiones relacionadas con la eutanasia se resuelvan en un plazo aproximado de un mes. Además, introduce límites a las posibilidades de apelación, con el argumento de evitar dilaciones que, según sus impulsores, prolongan el sufrimiento de los pacientes.

El impulso político se ha apoyado en el caso de Noelia, cuya solicitud de eutanasia permaneció bloqueada durante casi dos años en los tribunales. Este episodio ha servido como argumento central para justificar la «necesidad» de acelerar los procedimientos judiciales vinculados a esta práctica.

Sin embargo, la propuesta reabre un debate de fondo que trasciende lo jurídico y entra en el terreno ético e institucional. Los recursos judiciales forman parte del sistema de garantías del Estado de derecho y permiten que familiares o terceros puedan recurrir decisiones cuando consideran que están en juego derechos fundamentales. Reducir esos plazos y limitar las apelaciones podría restringir ese margen de control en decisiones irreversibles.

Desde sectores que defienden la vida hasta su fin natural se advierte de que la rapidez no siempre es compatible con la prudencia. Subrayan que la eutanasia no es un procedimiento médico ordinario, sino una decisión de enorme gravedad que afecta no sólo al paciente, sino también a su entorno y al conjunto de la sociedad.

En paralelo, entidades favorables a la llamada «muerte digna» han intensificado su presión en los últimos meses para agilizar estos procesos. Alegan que existen precedentes en otros ámbitos donde la justicia actúa con mayor celeridad. No obstante, esta comparación genera controversia, ya que no todos los derechos implican consecuencias irreversibles como la pérdida de la vida.

La propuesta, admitida a trámite en febrero, continúa su recorrido parlamentario por la vía rápida y podría llegar al pleno en abril. Si el texto obtiene el visto bueno de la Cámara catalana, será remitido al Congreso de los Diputados, donde se decidirá si se modifica la legislación vigente.

El avance de esta iniciativa sitúa de nuevo en el centro del debate político la tensión entre rapidez y garantías en decisiones que afectan directamente al derecho a la vida, en un contexto en el que la regulación de la eutanasia sigue generando división en la sociedad española.

TEMAS |
+ en
Fondo newsletter