El periodista y corresponsal de la Casa Blanca, David Alandete, ha denunciado una campaña de desprestigio impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez tras formular preguntas sobre el escaso gasto militar de España en una rueda de prensa en Washington.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, le acusó públicamente de ser un «terminal político» y de utilizar su acreditación en la Casa Blanca para atacar al Ejecutivo, una afirmación que el reportero ha calificado de «mentira descarada».
El corresponsal ha advertido de una posible demanda contra Óscar Puente por intromisión en el derecho al honor: «Bueno, veo que el Gobierno sigue. Si no rectifica y el ministro no pide disculpas, mensajes como este acabarán en la demanda por intromisión en derecho al honor, como prueba de quién buscó choque con Estados Unidos y ahora, al ver riesgos, intenta culpar a un simple periodista».
Además, durante una entrevista en el programa La noche de Cuesta, Alandete respondió con firmeza al ministro: «Dice que le pregunto todos los días, ojalá pudiera. Ya me gustaría tener con Sánchez la misma libertad que tengo con Donald Trump, que además responde más». El periodista precisó que desde enero ha formulado solo nueve preguntas al expresidente estadounidense —cuatro sobre Venezuela, y el resto sobre Brasil, Francia y Colombia—, y únicamente dos relacionadas con España.
El corresponsal de ABC en Estados Unidos lamentó que, en cambio, nunca ha podido interrogar directamente a Pedro Sánchez durante sus visitas a Washington. «Su equipo controla absolutamente quién puede hablar. Llaman a cada periodista por su nombre y medio. En su última comparecencia aquí, de apenas cinco minutos, solo respondieron Radio Nacional, EFE y El País», explicó.
Alandete también recordó sus antiguos choques con el presidente del Gobierno cuando ejercía como subdirector de El País. «Sánchez me llamó a gritos para exigir cambiar un titular. Poco después, Ábalos comunicó mi despido tras una llamada de Sánchez a Telefónica —accionista de Prisa— pidiendo una purga en la redacción», relató. Tras aquello, decidió marcharse del país y establecerse en Estados Unidos, donde logró incorporarse a ABC y acreditarse como periodista en la Casa Blanca.
«Me tuve que ir de España para poder trabajar con libertad, y ahora vuelven a intentar silenciarme desde la distancia», denunció con visible indignación. En su opinión, tanto Puente como el propio Gobierno «se han convertido en enemigos de la libertad de prensa, de la separación de poderes y, en definitiva, de la democracia».
El periodista recordó además la polémica visita de Pedro Sánchez a la cumbre de la OTAN en 2024, en la que —según su testimonio— trató sin éxito de convencer a los aliados para aislar diplomáticamente a Israel. «Nadie le hizo caso, pero dio una rueda de prensa donde, ante medios afines, pidió abiertamente el voto para Joe Biden. Llegar a Washington en campaña electoral y apoyar a un candidato es algo que Trump jamás olvida», subrayó.
Alandete relató que, tras cada mención de Trump a España, recibe llamadas de la Embajada y del Ministerio de Exteriores para conocer qué se ha dicho y quién ha hecho la pregunta. «Es un control absurdo. Todo lo que hago está bajo lupa», afirmó.