La sección sindical de Solidaridad en Glovo Spain Platform S.L., convocó a primera hora de la mañana de este martes en la Plaza los Cubos de Madrid a repartidores para denunciar el maltrato sistemático y las condiciones «inaceptables» que sufren los riders de Glovo.
Tras semanas de diálogo estéril, alzan su voz: Glovo ha incumplido contratos y promesas de flexibilidad horaria. «Es tal el desprecio de Glovo por la legislación laboral española que resulta más fácil enumerar lo poco que cumple que lo mucho que vulnera. Otro de los convocados declara: nos están maltratando; es un proceso repleto de improvisaciones y una desconexión total con la realidad de los riders, nos ven como un número, como empleados de segunda. Ya lo hacían mal cuando éramos autónomos, ahora lo hacen peor siendo asalariados», ha señalado.
Los problemas son: «Caos en los horarios, prometieron flexibilidad para conciliar nuestra vida, pero nos cambian los horarios a último momento, unilateralmente y sin aviso, sumiéndonos en la incertidumbre; juegan con nuestros salarios. Han ocultado informes vitales (historial de pedidos hechos, propinas), impidiéndonos verificar nuestro trabajo. Hay incumplimientos en las altas de Seguridad Social y cálculos de kilometraje confusos que siempre nos perjudican, jugando con nuestro derecho a una remuneración digna».
También el «desgaste psicológico y económico, el solapamiento con flotas de subcontratas reduce nuestra actividad, impidiendo que alcancemos las métricas necesarias para percibir la totalidad de nuestros ingresos. Las amonestaciones inexplicables y bloqueos de cuentas sin justificación nos generan un ambiente de incertidumbre y tienen efectos devastadores en nuestra salud mental; y riesgos para la salud ignorados». «A pesar de los mínimos envíos de EPIs de verano, la empresa incumple su obligación de protegernos. Nosotros, quienes pedaleamos kilómetros a altas temperaturas estamos expuestos a condiciones climáticas extremas sin protección ni descansos», subraya.
Mientras Glovo presume de «confianza», «humildad», «sentido de pertenencia», «dignidad y respeto» en sus códigos de ética, la realidad es «una profunda incongruencia», señalan desde Solidaridad. «Su falta de transparencia, trato desigual e incumplimiento de promesas chocan frontalmente con los propios principios que dice defender. Basta ya de excusas. Exigimos transparencia y cumplimiento de la legislación laboral», agregan.
«Instamos a Glovo a asumir sus obligaciones legales y a restablecer un entorno laboral justo. Es inaceptable que sigan con la excusa de que los maltratos que estamos sufriendo son producto de «desafíos en la implementación del nuevo modelo. Exigimos a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) que actúe con máxima contundencia para regularizar nuestra situación como trabajadores. No podemos permitir que se siga jugando con la dignidad y el sustento de miles de familias. Estamos siendo maltratados sistemáticamente y eso tiene que parar. La dignidad de los repartidores de Glovo no es negociable. Es hora de que la empresa asuma su responsabilidad», concluye el delegado sindical de Solidaridad Gonzalo J. Medina L.