«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Europol alerta de la captación de menores a través de redes sociales

España concentra casi uno de cada tres arrestos por terrorismo islamista de toda la Unión Europea

Dos menores detenidos en una operación contra el yihadismo de la Guardia Civil.

España se ha convertido en el principal frente policial de la Unión Europea contra el terrorismo yihadista. La Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron durante 2025 a 100 sospechosos vinculados con esta ideología, la cifra más alta de los Veintisiete y muy por encima de los 64 arrestos registrados en Francia.

Así lo recoge el Informe sobre la situación y las tendencias del terrorismo en la Unión Europea de 2026, publicado por Europol. Los cien arrestados en España representan el 29% de los 347 sospechosos de yihadismo detenidos en territorio comunitario y más del 20% de las 486 detenciones relacionadas con todas las modalidades de terrorismo.

Ningún otro Estado miembro se aproxima a las cifras españolas. Después de España y Francia aparecen Austria y Países Bajos, con 40 detenidos por yihadismo cada uno; Italia, con 26; y Alemania, con 21. España también encabeza el número total de arrestos por terrorismo, con 117, frente a los 84 de Francia.

El dato confirma el peso que ha adquirido España en la lucha antiterrorista europea, pero también refleja la dimensión de la amenaza dentro de sus fronteras. Las detenciones por yihadismo han pasado de 78 en 2023 y otros 78 en 2024 a 100 durante el último ejercicio, un aumento del 28% en un solo año.

Europol advierte de que «la amenaza terrorista se mantiene alta» en la Unión Europea. Durante 2025 fueron contabilizados 45 atentados, consumados, frustrados o fallidos, en diez Estados miembros. Llegaron a ejecutarse 22, 20 fueron desbaratados por las fuerzas de seguridad y tres fracasaron durante su preparación.

El terrorismo yihadista volvió a ser la principal amenaza por número de ataques y de detenidos. De los 45 atentados registrados, 24 estuvieron relacionados con esta ideología. Otros doce fueron atribuidos al terrorismo de extrema izquierda y anarquista, cinco a la extrema derecha y cuatro a otras motivaciones. No hubo ningún atentado clasificado como separatista o etnonacionalista.

Francia fue el país más castigado, con 14 ataques, seguido de Italia, con 11. España contabilizó un atentado yihadista. En el conjunto de la Unión Europea, el terrorismo causó seis muertos y 81 heridos.

Jóvenes radicalizados en Internet

El informe dibuja un perfil cada vez más joven, aislado y radicalizado a través de Internet. La edad media de los detenidos por terrorismo durante 2025 fue de 27 años, pero 130 tenían 18 años o menos. El sospechoso más joven tenía sólo 12 años.

El fenómeno coincide con el patrón detectado en numerosos atentados recientes: actores individuales o pequeñas células que actúan por iniciativa propia y recurren a métodos «sencillos y accesibles», como armas blancas, vehículos o artefactos de fabricación casera.

Ese modelo se ha repetido en el atentado perpetrado durante la marcha del Orgullo LGTBI de Berlín. El yihadista Abdul Ballout, de 21 años, embistió con una furgoneta a los asistentes, mató a una mujer y dejó 24 heridos. El terrorista, que ya había sido detenido en 2025 como sospechoso de terrorismo, fue abatido un día después por la Policía alemana.

La autoría individual, la edad del atacante y el uso de un vehículo como arma encajan con las tendencias señaladas por Europol. El organismo sostiene que la mayoría de los atentados y planes terroristas fueron protagonizados por individuos que actuaron solos o por pequeños grupos sin una estructura jerárquica compleja.

Las plataformas digitales desempeñan un papel central en este proceso. Europol señala que las redes sociales, los servicios de mensajería y las plataformas de videojuegos facilitan «la exposición, la radicalización, la captación y la coordinación», sobre todo entre adolescentes y jóvenes.

La propaganda yihadista también se ha adaptado al lenguaje de esos públicos y utiliza vídeos breves, memes, contenidos propios de videojuegos y mensajes diseñados para captar la atención de los menores. La inteligencia artificial permite, además, crear y modificar propaganda a gran velocidad y multiplicar su difusión.

Drones y armas fabricadas con impresoras 3D

La evolución tecnológica también afecta a los métodos de ataque. Los grupos terroristas muestran un interés creciente por los drones, debido a su bajo precio, facilidad de acceso y capacidad para causar daños. Europol advierte asimismo del seguimiento que realizan estas redes de las armas fabricadas mediante impresoras 3D.

Entre los principales motivos de detención figuran la difusión de propaganda terrorista, con 91 casos; la pertenencia a organizaciones, con 73; y la preparación de atentados, con 53. También hubo arrestos por participación en actividades terroristas, amenazas, financiación, captación y entrenamiento.

Las cifras dejan a España ante una doble realidad: lidera la respuesta policial frente al yihadismo, pero también concentra casi tres de cada diez sospechosos detenidos en toda la Unión Europea. El nuevo mapa terrorista ya no depende sólo de células organizadas. Se nutre de menores radicalizados en Internet, actores solitarios y herramientas tecnológicas capaces de convertir el adoctrinamiento digital en violencia real.

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