«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El país registró durante 2025 un saldo migratorio positivo de 582.896 personas

España concentra el 28% del saldo migratorio de toda la UE y recibe más que Francia y Alemania juntas

Inmigrantes ilegales en Ceuta. Redes sociales

España se ha convertido en el principal motor del crecimiento demográfico de la Unión Europea por la llegada de inmigración. El país registró durante 2025 un saldo migratorio positivo de 582.896 personas, el más elevado de los Veintisiete y equivalente a alrededor del 28% de todo el saldo migratorio positivo comunitario, según los últimos datos de Eurostat.

La magnitud del fenómeno coloca a España muy por encima de las otras grandes economías europeas. El saldo migratorio español supera incluso la suma de Francia y Alemania, que registraron 233.329 y 242.324 personas, respectivamente. Italia alcanzó las 295.759; Países Bajos, 94.805; Bélgica, 75.702; y Portugal, 70.862.

España absorbe así más de una cuarta parte del saldo migratorio de una Unión Europea de 27 países pese a representar aproximadamente el 11% de la población comunitaria. En total, la UE registró durante 2025 un saldo migratorio positivo de unos 2,06 millones de personas.

El dato adquiere todavía mayor relevancia al compararlo con la evolución natural de la población española. Durante 2025 nacieron 321.442 personas y murieron 442.536, lo que dejó un saldo vegetativo negativo de 121.094 habitantes. Es decir, sin inmigración España habría perdido población.

La llegada neta de casi 583.000 personas compensó ampliamente esa diferencia y permitió que el país terminase el ejercicio con 461.802 habitantes más, hasta aproximarse a los 49,6 millones. Prácticamente todo el crecimiento demográfico de España depende ya del saldo migratorio.

La diferencia con el resto de grandes economías europeas es notable. Alemania perdió 352.347 habitantes por su saldo natural negativo y la inmigración no bastó para compensarlo, por lo que su población terminó reduciéndose en 110.023 personas. Italia contabilizó 355.435 nacimientos frente a 651.830 fallecimientos y, pese a sumar casi 296.000 personas por migración, cerró el año con 636 habitantes menos.

Francia aumentó su población en 229.709 personas, menos de la mitad que España. De los 705.756 habitantes que ganó en conjunto la Unión Europea durante 2025, España aportó alrededor del 65% del incremento total. Eurostat confirma que el crecimiento de la población comunitaria continúa dependiendo de la inmigración para compensar un saldo natural negativo: en 2025 se produjeron en la UE alrededor de 1,35 millones más de muertes que nacimientos.

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