España acoge ya a 18.967 menores extranjeros no acompañados y jóvenes extutelados, según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración recogidos por The Objective. La cifra supone un incremento del 140% en apenas cuatro años —en junio de 2021 eran 7.878— y refleja un patrón claro: el 94% son varones y el 59% procede de Marruecos, país sin conflicto bélico alguno que justifique un éxodo.
Les siguen en número los provenientes de Gambia (12%), Argelia (9%) y Senegal (6%), lo que evidencia la presión migratoria desde el norte de África. Entre los inmigrantes de Iberoamérica, en cambio, predominan las mujeres: el 62% en el caso de Honduras, el 67% en Brasil y el 61% en Colombia.
La reforma de la Ley de Extranjería de octubre de 2021 permitió que el permiso de residencia de los menas no caducara al cumplir 18 años, algo que el Ejecutivo aseguró que no generaría «efecto llamada». Sin embargo, desde entonces, los inscritos en el Registro Central de Extranjeros de entre 18 y 23 años con esta condición han pasado de 5.718 en 2021 a 15.971 en 2023, un aumento del 179,3%.
La última reforma, en vigor desde mayo, facilita la autorización de trabajo para los extutelados. Pese a ello, el 43% de los que tienen permiso laboral no están empleados ni cotizan. Entre los de 16 y 17 años con autorización, sólo el 10% está afiliado. Los que trabajan lo hacen sobre todo en hostelería (27%), actividades administrativas (15%) y construcción (12%).
Con 8.500 menas bajo su tutela, Canarias acoge a más menores extranjeros que Grecia (2.641) o que todos los ayuntamientos del Reino Unido juntos. El reparto aprobado por el Gobierno excluye al País Vasco y Cataluña —territorios controlados por sus socios parlamentarios— y se ha realizado sin transparencia, lo que ha provocado críticas del Partido Popular y que VOX reclame actuar en origen.