Francia está utilizando el único prototipo disponible del kit antifuegos desarrollado por Airbus para el avión militar A400M mientras España afronta graves incendios forestales sin haber incorporado el dispositivo prometido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El equipo, diseñado y fabricado en Sevilla, permite transportar y descargar más de 20.000 litros de agua o líquido retardante.
El Ejército del Aire francés ha instalado el depósito en uno de sus aviones logísticos para colaborar con los bomberos en la extinción del incendio de Gironda, en el suroeste del país. Su capacidad multiplica por tres la de los aviones anfibios empleados habitualmente contra las llamas.
La utilización del dispositivo por parte de Francia contrasta con el anuncio realizado por Sánchez al inicio del verano. El jefe del Ejecutivo aseguró entonces que la flota española de A400M, formada por quince aeronaves, sería equipada con estos kits durante la campaña de incendios de este año.
España debía convertirse así en el primer cliente del nuevo sistema desarrollado por Airbus. Sin embargo, el único prototipo existente se encuentra ahora en Francia, mientras los incendios activos en Madrid y Ávila han obligado a desalojar a más de 125.000 personas.
Fuentes de Airbus han confirmado a Abc que sólo existe un kit antifuegos, utilizado durante los últimos años para realizar pruebas y superar los procesos de certificación. La compañía no ha explicado por qué el dispositivo ha sido cedido al Ejército francés ni ha aclarado si el anuncio de Sánchez se ha traducido en algún contrato para adquirir más unidades.
Los ministerios de Defensa y de Transición Ecológica tampoco han respondido a las preguntas del citado diario. Sus responsables, Margarita Robles y Sara Aagesen, acompañaron al presidente durante la comparecencia en la que presentó la incorporación de estos equipos a la flota española.
La decisión francesa había sido preparada con antelación, aunque la orden definitiva fue dada el pasado sábado por el primer ministro, Sébastien Lecornu. De este modo, Francia ha acabado utilizando el recurso que Sánchez había presentado como una de las principales novedades de España para reforzar la lucha contra los incendios.
El kit consiste en un depósito cilíndrico instalado en la bodega del A400M. Puede almacenar algo más de 20.000 litros de agua o retardante y su apertura se controla desde la cabina. El sistema se adapta al fuselaje sin necesidad de realizar modificaciones estructurales, lo que facilita su incorporación a las flotas militares que ya cuentan con este modelo.
Airbus lleva cuatro años realizando ensayos con el único prototipo construido. Las últimas pruebas concluyeron la pasada primavera y fueron validadas por el Centro de Ensayos e Investigación de la Entente-Valabre, situado en Nîmes-Garons.
Durante esos ejercicios, los técnicos franceses analizaron la distribución y la concentración del retardante una vez alcanzaba el suelo. El A400M efectuó las descargas a menos de 30 metros de altura y a una velocidad cercana a los 230 kilómetros por hora.
Pese a los resultados obtenidos, Airbus todavía no dispone de todas las garantías necesarias para comercializar el sistema. Esa circunstancia deja sin concretar el compromiso anunciado por Sánchez y sin respuesta la razón por la que el único kit fabricado en España combate ahora los incendios franceses en lugar de los que asolan la Península Ibérica.