El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha denunciado durante su intervención en la sesión de control al Govern que «en Cataluña es más probable presenciar un tiroteo o un apuñalamiento que conseguir un piso digno a un precio asequible», y ha acusado al Partido Socialista de haber condenado a Cataluña a sufrir «violaciones, machetazos y tiroteos semanales».
Durante su intervención, ha recordado que el pasado 2 de mayo «una mujer salió a pasear por Esplugues de Llobregat y acabó degollada en plena calle por un salvaje de origen magrebí», y ha denunciado que ni el Parlament ni el presidente de la Generalitat tuvieron gestos de condena. «Un asesinato que no ha merecido la atención de este Parlament, que se negó a hacer el minuto de silencio que VOX propuso, ni tampoco la atención del presidente Illa», ha lamentado.
Asimismo, ha recordado que «anteayer un hombre fue tiroteado en plena tarde en la Zona Franca y horas después hubo otro tiroteo en el barrio de San José, en Hospitalet», antes de asegurar que Cataluña vive una situación de «violencia extrema cada vez más cotidiana».
En este sentido, ha criticado que hace pocos días Salvador Illa afirmara que «si el Partido Socialista seguía gobernando, Cataluña sería la mejor región de Europa para vivir dentro de diez años». «Muchos catalanes no viven, intentan sobrevivir», ha replicado, añadiendo que «si dentro de diez años siguen gobernando los socialistas, no sabemos siquiera si seguirá existiendo algo llamado Cataluña».
El secretario general de VOX ha advertido de que «la inmigración masiva y descontrolada amenaza con llevarse por delante todas las certezas que un día tenían los catalanes: desde la vivienda y la sanidad pública hasta la educación y la seguridad». En este sentido, ha expuesto datos conocidos «por boca de los Mossos», según los cuales «el 60% de las agresiones sexuales, el 80% de los hurtos y el 70% de los robos con violencia fueron cometidos por extranjeros».
«Estos datos son responsabilidad suya, por llamar a delincuentes de medio mundo, por permitirles entrar en nuestra casa, por no expulsarlos a sus países de origen y porque premian el delito con el arraigo, certificado de vulnerabilidad y papeles de la regularización masiva», ha concluido.