El presidente del grupo parlamentario de VOX en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga, ha denunciado en el Pleno de este miércoles la degradación en las Casas de Colores, en el barrio de Campclar, en Tarragona, una zona a la que acudió la pasada semana —y que cuenta con más de la mitad de las 400 viviendas como propiedad de la Agencia Catalana de Vivienda—. No encontró «ni edificios cuidados ni calles limpias, sino todo lo contrario», ha dicho.
«Comunidades destrozadas, narcopisos, edificios incendiados, ascensores y puertas sin puerta. En definitiva, un desastre. Me dijeron que la convivencia es absolutamente imposible porque los delincuentes, los inadaptados, actúan con total impunidad. Tanto es así que los vecinos honrados viven con miedo. Tal es la situación que Correos ya no reparte las cartas en ese barrio porque hace muy poco intentaron violar a una de sus trabajadoras», ha señalado.
«La frustración y la desesperación de los vecinos es tal que están dispuestos a denunciar a la Agencia Catalana de la Vivienda. «¿Hasta cuándo van a seguir abandonando los barrios de la gente trabajadora? (…) Ustedes han demostrado ser la mayor estafa política de hace años. Ustedes están en el Gobierno de España desde hace muchos años, presiden la Generalitat de Cataluña, han gobernado municipios que albergan el 60% de la población catalana, entre ellos Tarragona, y tiene la cara de decir que están en los barrios.
«Usted es el responsable de que en la zona de las Casas de Colores haya más narcopisos que viviendas con gente honrada. Usted es responsable de que la Agencia Catalana de la Vivienda tenga más de 700 pisos okupados por delincuentes extranjeros (…). Los vecinos oyen más tiroteos que los llantos de sus bebés por su puñetera culpa (…). Han condenado a la gente humilde a vivir entre inseguridad y en condiciones de vida absolutamente indignas. En condiciones de vida tercermundistas. Esta es la política de la izquierda», ha agregado.
Así, ha reiterado que va a seguir recorriendo todos los barrios de Cataluña para darles la esperanza que ustedes les han arrebatado: «Para decirles que es posible vivir en barrios seguros, garantizarles la prosperidad y, sobre todo, garantizarles condiciones de vida dignas. Algo que ustedes prometieron y les han traicionado».