«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los hechos ocurrieron el pasado domingo por la noche

La banda latina Los Trinitarios intenta matar a un menor de 14 años en un ataque a cuchilladas en un parque de Madrid

Imagen de archivo de la detención de un miembro de una banda latina. Europa Press.

Madrid vuelve a ser escenario de la violencia de las bandas latinas: un menor de 14 años fue brutalmente apuñalado en un ataque organizado que la Policía investiga como un intento de asesinato.

Los hechos ocurrieron el pasado domingo por la noche en el Parque del Banco, en el distrito de Chamartín, cuando un grupo de jóvenes encapuchados —presuntamente vinculados a los Trinitarios— ejecutó una «caída», el término que estas bandas utilizan para referirse a ataques sorpresa contra sus objetivos, según informa Vozpópuli.

La agresión fue directa y calculada: uno de los atacantes asestó al menor dos puñaladas sin que este pudiera reaccionar. La víctima se encontraba con amigos en las canchas deportivas cuando fue rodeada y atacada por el grupo.

A pesar de la gravedad de las heridas, el joven logró sobrevivir tras ser trasladado de urgencia al hospital bajo escolta policial. Los agresores huyeron del lugar, pero la rápida intervención de los agentes permitió la detención de cinco sospechosos en las inmediaciones.

Los arrestados, de entre 16 y 17 años, tienen nacionalidades española, dominicana y hondureña, y varios de ellos cuentan con antecedentes. Todos estarían vinculados al entorno de las bandas latinas que operan en la capital.

La Policía investiga ahora si el menor atacado tenía alguna relación con la banda rival, los Dominican Don’t Play, o si fue seleccionado por otros motivos. En cualquier caso, el patrón encaja con la lógica interna de estas organizaciones: violencia ritualizada, ataques grupales y uso de menores como ejecutores.

El caso no es aislado. En los últimos días, Madrid ha vivido un repunte de la violencia asociada a estas bandas. En Villaverde, otro adolescente de 16 años fue apuñalado, con implicación de un menor de apenas 13 años, inimputable. En paralelo, un joven de 24 años fue tiroteado en Tetuán en lo que la Policía considera un ajuste de cuentas.

La utilización de menores en estos actos violentos se ha convertido en una constante. Las bandas reclutan adolescentes para ejecutar los ataques más agresivos, aprovechando su menor responsabilidad penal y su facilidad para moverse bajo el radar policial.

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