La Guardia Civil ha detenido a un grupo criminal formado por miembros de las bandas Trinitarios, Blood y Fortytwo que operaban de forma coordinada en Collado Villalba (Madrid) y que habían intensificado su actividad violenta en los últimos meses.
Según ha informado el Instituto Armado, la operación se ha saldado con seis menores detenidos y once investigados por su presunta implicación en delitos de organización criminal, lesiones, amenazas y robos con violencia. La investigación comenzó a finales de 2025, cuando los agentes detectaron un repunte de agresiones violentas en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid.
Las pesquisas permitieron identificar a un bloque juvenil que actuaba de manera conjunta pese a pertenecer a distintas bandas. La actividad del grupo, según los investigadores, se reactivó tras la salida de un menor de un centro de internamiento, lo que desencadenó nuevos episodios de violencia.
Desde la Guardia Civil explican que la actuación policial ha frenado un posible ciclo de ataques entre bandas rivales. «La operación ha permitido poner fin al enfrentamiento entre los grupos violentos juveniles de los Latin Kings y la alianza encabezada por los Trinitarios. Tenían planificadas acciones de venganza y de agresión entre rivales y se llegó a producir un apuñalamiento en un enfrentamiento», señalan fuentes de la Benemérita.
Todos los detenidos e investigados han sido puestos a disposición judicial. En el caso de los menores, fueron presentados ante la Fiscalía de Menores, que decretó el ingreso en prisión de cuatro de ellos.
Las fuerzas de seguridad consideran que esta actuación ha permitido desactivar un foco de violencia juvenil que estaba generando una creciente preocupación vecinal en Collado Villalba.
Los Trinitarios son una de las bandas juveniles con mayor implantación en la Comunidad de Madrid. De origen dominicano, su presencia en la región se consolidó a partir de la década de 2000. Según datos policiales, mantienen una estructura jerárquica y se organizan territorialmente en capítulos conocidos como «coros».
Las investigaciones policiales sitúan a esta banda entre las más activas en la captación de menores, especialmente en entornos escolares o de ocio juvenil.