Una de cada siete viviendas vendidas en Cataluña durante el segundo semestre de 2025 fue adquirida por ciudadanos extranjeros, según datos del Observatorio Notarial de Cataluña. En total, se registraron 11.155 compraventas por parte de este colectivo, lo que representa el 14% de las 66.639 operaciones realizadas en ese periodo.
El dato confirma el peso sostenido de la demanda extranjera en el mercado inmobiliario catalán, en contraste con la tendencia nacional, donde este tipo de operaciones cayó un 4,4%. En Cataluña, en cambio, las compras por parte de extranjeros crecieron un 0,7% respecto al mismo periodo de 2024.
El precio también marca diferencias. Los compradores extranjeros pagaron de media 2.727 euros por metro cuadrado, un 5% más que el año anterior y un 18% por encima del precio medio en Cataluña, que se situó en 2.316 euros. La vicedecana del Colegio Notarial de Cataluña, Raquel Iglesias, subraya que el valor acumula ya nueve semestres consecutivos de incremento. «La compraventa de viviendas por parte de ciudadanos extranjeros se mantiene estable», afirmó.
El informe también revela que el 81% de los extranjeros que adquirieron vivienda en 2025 ya residían en Cataluña, lo que apunta a un fenómeno mixto entre inversión y asentamiento.
Por nacionalidades, los franceses lideraron las operaciones entre los no residentes, con el 34,8% del total, seguidos por los alemanes, con un 10,5%. Entre los residentes, los italianos encabezaron las compras con un 11,8%, por delante de los marroquíes, que concentraron el 11,2% y que habían sido el principal grupo en el semestre anterior.
Estos datos consolidan el papel de la demanda extranjera como uno de los factores que presionan al alza el mercado inmobiliario en Cataluña, en un contexto de creciente dificultad de acceso a la vivienda para la población local, especialmente entre los más jóvenes.