«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El nuevo marco fronterizo facilitará el tránsito de más de 15.000 personas al día

La desaparición de la Verja de Gibraltar amenaza con agravar la presión sobre la vivienda y las infraestructuras de La Línea

Verja de Gibraltar.

La desaparición de los controles ordinarios en la Verja de Gibraltar abrirá un escenario inédito para el Campo de Gibraltar. La entrada en vigor provisional del tratado entre la Unión Europea y el Reino Unido facilitará el tránsito diario de más de 15.000 personas, pero mantiene sin resolver algunas de las principales preocupaciones económicas y sociales de la comarca.

Mientras las administraciones implicadas presentan el acuerdo bajo el concepto de «prosperidad compartida», en La Línea de la Concepción persisten las dudas sobre las consecuencias que tendrá el nuevo marco fronterizo. La presión sobre la vivienda, la saturación de las infraestructuras, la situación de los trabajadores transfronterizos y el futuro de la pesca artesanal figuran entre los principales problemas pendientes.

Uno de los asuntos que concentra mayor preocupación es la situación de los trabajadores que cruzan diariamente la frontera. Entre 11.000 y 15.500 personas se desplazan cada jornada hasta Gibraltar para trabajar, una cifra que refleja la fuerte dependencia económica existente entre ambos lados de la Verja.

El acuerdo establece mecanismos de coordinación en materia de Seguridad Social y contempla avances en el reconocimiento de los periodos cotizados. Sin embargo, todavía quedan por concretar cuestiones relacionadas con el acceso a determinadas prestaciones y la aplicación práctica de algunos derechos cuando el nuevo marco jurídico entre plenamente en funcionamiento.

El alcalde de La Línea, Juan Franco, ha reclamado en varias ocasiones un paquete específico de medidas para proteger a estos trabajadores ante las consecuencias de la nueva situación fronteriza.

Las incertidumbres también afectan a la pesca artesanal. La flota linense, compuesta por entre 30 y 36 embarcaciones y de la que dependen alrededor de un centenar de empleos directos, continúa a la espera de conocer las condiciones en las que podrá desarrollar su actividad en las aguas próximas al Peñón.

La presión sobre la vivienda

Otro de los principales temores es el impacto que la desaparición de los controles pueda tener sobre el mercado inmobiliario de La Línea, que ya arrastra un importante encarecimiento de la vivienda.

La diferencia de precios entre Gibraltar y el municipio gaditano ha convertido durante años a La Línea en lugar de residencia de numerosos trabajadores del Peñón. La eliminación de las esperas en la frontera puede reforzar esta tendencia y aumentar todavía más la demanda.

Los análisis sobre el mercado residencial sitúan el incremento interanual del precio del alquiler en torno al 11%, mientras el registro municipal de demandantes de vivienda protegida supera ya las 700 solicitudes.

El Ayuntamiento también advierte de los problemas que puede provocar el aumento de la movilidad. La red viaria de La Línea fue diseñada para atender las necesidades de la ciudad y no para absorber el flujo continuo de vehículos que puede generar la desaparición de los controles fronterizos.

Por este motivo, el Consistorio reclama un plan de accesos de alta capacidad que permita evitar que el tráfico con destino a Gibraltar tenga que atravesar el casco urbano.

Hasta ahora, la principal actuación acometida ha sido la mejora de la carretera del Zabal, adjudicada por la Junta de Andalucía por 1,7 millones de euros. El Ayuntamiento denuncia, sin embargo, que el nuevo escenario fronterizo continúa sin venir acompañado de una actuación del Ministerio de Transportes para mejorar los accesos a la ciudad.

El Consistorio recuerda además que ha cedido gratuitamente 1.800 metros cuadrados de suelo para habilitar el nuevo acceso al aeropuerto de Gibraltar, una infraestructura necesaria para la aplicación del acuerdo. A cambio, sostiene, no se han producido inversiones equivalentes en la red viaria linense.

Un mecanismo de financiación sin dotación ni calendario

El tratado contempla la creación de un mecanismo destinado a favorecer la cohesión entre Gibraltar y la zona fronteriza española. El instrumento deberá financiar actuaciones relacionadas con el empleo, la formación y el desarrollo económico de la comarca.

Sin embargo, todavía no se ha establecido una dotación económica concreta, un calendario de ejecución ni la distribución de las aportaciones entre las distintas administraciones.

La principal preocupación en La Línea reside precisamente en la diferencia entre la preparación de ambos lados de la frontera. Mientras Gibraltar ha concretado las medidas con las que afrontará la entrada en vigor del nuevo marco, en el lado español siguen sin definirse las inversiones y actuaciones necesarias para gestionar sus consecuencias.

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