La empresa que más modelos de balizas V16 ha conseguido introducir en el mercado español no es española, ni fabrica los dispositivos, ni los comercializa. Se trata de Limburg Technology Limited, una firma registrada en el Reino Unido que acumula cerca de un centenar de licencias homologadas por la Dirección General de Tráfico, lo que la convierte en la gran beneficiada del nuevo negocio obligatorio para millones de conductores.
Constituida en julio de 2022 con un capital social ligeramente superior a los 20.000 euros, Limburg Technology figura hoy en los registros oficiales con un único responsable: un ciudadano chino llamado Feng Zheng. La empresa no tiene sede en España ni actividad industrial conocida. Su papel es otro: actuar como intermediaria administrativa, cobrando por obtener la homologación que permite vender las balizas V16 en el mercado español, según detalla este miércoles The Objective.
De las cerca de 300 licencias concedidas por la DGT, Limburg figura como solicitante y titular de aproximadamente un tercio. No fabrica las balizas —todas proceden de una misma factoría china situada en Zhejiang— ni suele aparecer como comercializadora, tarea que asumen empresas españolas. Su valor reside en controlar el acceso al permiso.
Limburg Technology no nació de forma aislada. Su matriz es Yumma Tianlong International Consulting, una firma señalada en distintos países por crear una gigantesca red de empresas pantalla. Según investigaciones internacionales, esta estructura ha llegado a dar de alta más de 9.000 sociedades con direcciones compartidas, muchas de ellas bajo sospecha de estafa y blanqueo de capitales.
Todas esas compañías parten de un mismo punto: un pequeño apartamento situado en el número 291 de Brighton Road, en la ciudad británica de Brighton, ubicado sobre un local dedicado al diseño de páginas web. En esa misma dirección se han registrado exactamente 9.153 empresas.
The Objective ha constatado que Limburg Technology forma parte de ese entramado. El esquema recuerda a lo ocurrido durante la pandemia con algunos proveedores chinos de mascarillas, como en el conocido caso Travis, cuando sociedades sin actividad previa accedieron a contratos y licencias millonarias.
Yumma Tianlong creó Limburg Technology el 27 de julio de 2022 y ese mismo día designó a Feng Zheng como director. Esas fechas coinciden con el nacimiento de buena parte de las empresas que ahora hacen negocio con las balizas V16, un dispositivo que el Gobierno declaró obligatorio en marzo de 2021, con una moratoria que expira en 2026.
Un año después, siguiendo su patrón habitual, Yumma Tianlong se desvinculó formalmente de la sociedad y dejó la titularidad en manos de Zheng. Sin embargo, los indicios apuntan a que el control real nunca desapareció.
Las autoridades del Reino Unido han puesto el foco sobre Limburg Technology. La compañía figura actualmente como «propuesta activa de eliminación» por presentar signos claros de inactividad. En 2024 fue advertida por mantener de forma irregular la dirección de Brighton como sede social, lo que obligó a trasladarla oficialmente a Manchester bajo amenaza de expropiación de bienes por parte de la Corona británica.
Ese requerimiento se produjo en septiembre, mientras la DGT española concedía a Limburg otras nueve licencias adicionales para la venta de balizas V16. Todas esas autorizaciones fueron emitidas utilizando la antigua dirección de Brighton, compartida con miles de empresas pantalla.
En la supuesta nueva sede de Manchester nadie conoce a Limburg Technology. El citado periódico contactó con el complejo de oficinas desde el que teóricamente opera la sociedad y la respuesta fue contundente: el trabajador que atendió la llamada aseguró no tener «ni remota idea» de esa empresa. Se trata, en realidad, de un vivero que agrupa a más de 300 sociedades, en su mayoría de origen chino, que utilizan la dirección como fachada sin presencia física real.
Yumma Tianlong aparece vinculada a investigaciones en países como Filipinas, Singapur, Reino Unido o Nueva Zelanda. Las acusaciones incluyen blanqueo de capitales y estafas relacionadas con inversiones en criptomonedas que alcanzan cifras cercanas a los mil millones de dólares. Firmas como R24 Capital o East Century Group forman parte de ese mismo conglomerado empresarial.
Pese a ese historial, una de sus sociedades satélite se ha convertido en la gran mimada de la DGT en el proceso de homologación de balizas V16.
La implantación obligatoria de la baliza V16 ha generado de la nada un mercado potencial de 34 millones de clientes, el número de vehículos del parque móvil español. La confusión normativa persiste y muchos conductores siguen sin saber cuándo comenzarán las sanciones. El Ministerio del Interior habla de un impasse, pero sin concretar plazos.
Mientras tanto, el negocio florece. Entre los vendedores existen empresas españolas con trayectoria en seguridad vial que han reconducido su actividad. Sin embargo, son minoría. La lista de titulares de licencias homologadas está dominada por sociedades creadas específicamente para aprovechar el pelotazo.